América Latina y el Caribe se acostumbran a no crecer mucho económicamente
Aunque con grandes disparidades en la región, los problemas estructurales internos y el volátil contexto externo, mantienen la economía al ralentí. La media de crecimiento en 2026 será apenas de un 2,2%.
En medio de un panorama económico incierto debido a los conflictos geopolíticos y el precio del petróleo al alza, América Latina y el Caribe crecerán apenas un 2,2% este año, según las proyecciones de la Comisión Económica para la región (CEPAL), que rebaja en una décima la estimación anterior del 2,3%.
Por cuarto año consecutivo, la región se instala en un crecimiento perezoso, rondando el 2% anual. Un techo bajo que habla de una incapacidad estructural para despegar, insertada en un contexto internacional que pesa como un ladrillo.
Desde diciembre de 2025 hasta hoy, el escenario externo se ha endurecido, especialmente a raíz de la guerra en Oriente Medio que ha disparado la volatilidad de los mercados y el precio del petróleo que ha llegado a subir un 74% en lo que va de 2026 respecto a finales del año pasado.
También se encarecieron los alimentos a nivel global, mientras el comercio mundial frenó su crecimiento, con proyecciones de la Organización Mundial del Comercio que indican que crecerá solo de un 2,7% en 2026, frente al 4,7% de 2025.
A eso se añade que, también se ha desacelerado la economía de los grandes socios de la América Latina y el Caribe (China, la Zona Euro, India), al tiempo que los bancos centrales del mundo, asustados por la inflación, se han vuelto cautelosos, por lo que las condiciones financieras son menos amables que las esperadas hace apenas unos meses.
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