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Seguridad nuclear

Hoy en día, 441 reactores nucleares generan casi el 16% de la electricidad mundial. En 9 países, más del 40 % de la energía proviene de fuentes nucleares. El Organismo Internacional de Energía Atómica (OIEA), organización internacional del sistena de las Naciones Unidas, fomenta la utilización sin riesgo y con fines pacíficos de las energía atómica y desempeña un papel prominente en las iniciativas internacionales encaminadas a lograr que la tecnología nuclear se use para promover el desarrollo sostenible. En el marco del debate actual sobre las opciones energéticas que permitan reducir las emisiones de dióxido de carbono que contribuyen al calentamiento del planeta, el OIEA ha insistido en las ventajas de la energía nuclear como fuente libre de emisiones de gases de efecto invernadero y otros gases tóxicos.

El OIEA es el principal foro intergubernamental para la cooperación científica y técnica en la esfera nuclear y coordina el intercambio de información y la formulación de directrices y normas de seguridad nuclear. A petición de los gobiernos, el OIEA los asesora sobre la manera de mejorar la seguridad de los reactores y evitar el riesgo de accidentes.

La responsabilidad del Organismo en el ámbito de la seguridad nuclear ha aumentado a medida que se han ido ampliando los programas de energía nuclear y el público ha centrado su atención en la cuestión de la seguridad. El OIEA formula normas básicas de protección contra las radiaciones y publica reglamentos y códigos de actuación para distintos tipos de operaciones, incluida la seguridad en el transporte de materiales radiactivos. El Organismo también presta asistencia de emergencia a los estados Miembros en caso de accidentes por radiación, de conformidad con la Convención sobre asistencia en caso de accidente nuclear o emergencia radiológica (1986) y la Convención sobre la pronta notificación de accidentes nucleares (1986). Otros tratados internacionales de los que el OIEA es depositario son la Convención sobre la protección física de los materiales nucleares (1987), la Convención de Viena sobre responsabilidad civil por daños nucleares (1963), la Convención sobre Seguridad Nuclear (1994) y la Convención conjunta sobre seguridad en la gestión del combustible gastado y sobre seguridad en la +gestión de desechos radiactivos (1997).

El programa de cooperación técnica del OIEA, mediante proyectos nacionales, expertos y capacitación en la aplicación de técnicas nucleares con fines pacíficos, presta asistencia a los países en esferas fundamentales como los recursos hídricos, la salud, la nutrición, la medicina y la producción de alimentos. Un buen ejemplo de estas actividades es la labor relacionada con la fitotecnia por mutación, gracias a la cual se han conseguido casi 2 000 variedades nuevas de cultivos utilizando tecnologías basadas en la radiación, lo que ha permitido mejorar la producción de alimentos. Otro ejemplo es el uso de la hidrología isotópica para cartografiar los acuíferos subterráneos, gestionar las aguas subterráneas y superficiales, detectar y controlar la contaminación y vigilar las filtraciones y las seguridad de los embalses, fomentando así el acceso a fuentes limpias de agua potable. Un último ejemplo es el de los tratamientos médicos, ámbito en el cual el Organismo suministra equipo de radioterapia y capacita al personal sanitario para tratar de forma segura a pacientes de cáncer de unos 80 países en desarrollo que son miembros del OIEA.

El OIEA recopila y divulga información sobre prácticamente todos los aspectos de la ciencia y la tecnología nucleares a través de su sistema Internacional de documentación Nuclear (INIS), con sede en Viena. Además, administra junto con la UNESCO el Centro Internacional de Física Teórica de Trieste (Italia) y mantiene tres laboratorios. El OIEA colabora con la FAO en investigaciones relacionadas con la utilización de la energía atómica en la alimentación y la agricultura, y con la OMS en la utilización de radiaciones en medicina y biología.

El OIEA trabaja en conjunto con diversos organismos de las Naciones Unidas, tales como:

UNESCO: con el que administra el Centro Internacional de Física Teórica de Trieste (Italia) y tres laboratorios de investigaciones relativas al uso de la energía atómica
FAO: realiza con el OIEA investigaciones relacionadas con el uso de la energía atómica en la alimentación y la agricultura
OMS: colabora en la aplicación de la energía atómica en la medicina y biología
PNUMA: colabora con el OIEA y la UNESCO en la investigación de la contaminación marina a escala mundial
El Laboratorio del OIEA para el Medio Ambiente Marino (Mónaco) realiza estudios sobre lacontaminación marina a escala mundial junto con el PNUMA y la UNESCO.

El Comité Científico de las Naciones Unidas para el estudio de los efectos de las radiaciones atómicas, órgano independiente establecido en 1955, evalúa los niveles y efectos de la exposición a la radiación ionizante e informa sobre ellos. Diversos gobiernos y organizaicones de todo el mundo utilizan sus estimaciones como base científica para evaluar el riesgo de radiación, establecer normas de seguridad y protección frente a las radiaciones y reglamentar las fuentes de radiación.

Los daños causados al medio ambiente por las armas nucleares

Las actividades militares siempre han tenido graves repercusiones sobre el medio ambiente. Anteriormente, el daño ambiental por estas actividades se limitaba solamente al campo de batalla, aunque los efectos indirectos podían abarcar zonas más grandes. Asimismo, como parte de los conflictos bélicos se encontraba la destrucción intencional del medio ambiente a través de la inundación por medio de la destrucción de diques y presas, la defoliación de bosques por agentes químicos diseñados para tal fin, o la contaminación del aire por incendios producidos en combates o de pozos de petróleo tal y como ocurrió en Kuwait.

Sin embargo, al hablar de armas nucleares, los efectos serían absolutamente devastadores, puesto que los daños causados por la precipitación radioactiva sobre extensas zonas, el agotamiento del ozono por los óxidos nitrosos de las explosiones nucleares y los cambios climáticos producidos por el humo de grandes y prolongados incendios afectaría gravemente a la mayor parte del planeta.

Incluso en tiempo de paz, las actividades militares - especialmente aquellas que envuelven armas nucleares - afectan al medio ambiente, puesto que se continua con la producción y ensayo de armamentos , la instrucción de combate y las maniobras, la construcción de bases e instalaciones militares y el mantenimiento de estados de alerta y de preparación para el combate, así como los accidentes. Además el desarme nuclear también implica problemas ecológicos.

Las Naciones Unidas han realizado esfuerzos ininterrumpidos para prohibir el uso de las armas nucleares desde los primeros años de sus existencia. La Asamblea general ha abordado el tema del desarme nuclear con relación al medio ambiente desde 1980, a través de su resolución 35/8 del 30 de octubre de 1980 sobre la responsabilidad histórica de los Estados para preservar la naturaleza para las generaciones presentes y futuras. Asimismo, en el Principio 26 de la Declaración de la Conferencia de las Naciones Unidas sobre el Medio Ambiente Humanos (Estocolmo 5-16 junio de 1972) proclama que el hombre y su medio ambiente deben ser protegidos de los efectos de las armas nucleares y otras todas aquellas formas de destrucción masiva y que los Estados deben buscar la completa destrucción de tales armas.

En el seno de las Naciones Unidas se han creado establecido algunos tratados con el fin de erradicar las armas nucleares y para evitar las pruebas de las mismas, tales como:

Tratado por el que se prohiben los ensayos con armas nucleares en la atmósfera, el espacio ultraterrestre y debajo del agua (1963)
Tratado sobre la no proliferación de las armas nucleares: TNP (1968)
Tratado sobre prohibición de emplazar armas nucleares y otras armas de destrucción en masa en los fondos marinos y oceánicos y su subsuelo: Tratado sobre los fondos marinos (1971)
Tratado de prohibición completa de los ensayos nucleares: TPCE (1996) que establece la Comisión Preparatoria de la Organización del Tratado de Prohibición Completa de los Ensayos Nucleares (OTPCE).
Diversos tratados de creación de zonas libres de armas nucleares
Vea la sección sobre desarme nuclear y sitio oficial del OIEA (sólo en inglés)