Las Naciones Unidas tienen una larga historia prestando ayuda para responder a desastres naturales, tales como los terremotos, las inundaciones o las tormentas, o causados por el hombre, tales como guerras y levantamientos armados, ya que empezaron coordinando las operaciones de socorro humanitario en Europa a raíz de la devastación y el desplazamiento masivo de personas que fueron consecuencia de la Segunda Guerra Mundial. A partir de ese momento hasta ahora, se ha reconocido la capacidad de la ONU de ser uno de los principales proveedores de socorro de emergencia y de asistencia a más largo plazo, además de ser un importante agente catalizador de las medidas de los gobiernos y otros organismos de socorro.
Los desastres naturales tienen enormes consecuencias para las personas que los sufren puesto que además de cobrar vidas, también dan lugar a pérdidas materiales de la producción, medios de producción y generación de ingresos e infraestructura, las cuales menoscaban la capacidad de subsistencia y recuperación de los sobrevivientes, además de que al reducirse la seguridad alimentaria por la destrucción de cultivos y la pérdida de ganado se agravan los problemas al ocurrir empeoramientos de la salud, hambrunas y muertes.
Cuando se trata de casos de emergencia complejos, es decir, aquellos que están relacionados a conflictos y no a desastres naturales, los problemas provienen principalmente de la falta de acceso a las fuentes tradicionales de ingresos por períodos prolongados a causa de los desplazamientos y la inseguridad, por lo que se agudizan las necesidades económicas para una subsistencia digna, dando lugar a la vulnerabilidad alimentaria económica y, principalmente, de salud, debido a que aumenta la demanda de servicios de salud por la violencia causada por los conflictos, además de que estos servicios se dificultan por la misma violencia. Asimismo, el VIH/SIDA ha tomado tintes alarmantes durante estos conflictos ya que la violación y la violencia sexual se generalizan en tiempos de guerra.
La asistencia humanitaria se ha vuelto cada vez más necesaria debido a que han ocurrido cada vez más situaciones que requieren medidas de emergencia, especialmente porque en la última década del siglo XX se ha registrado un considerable aumento de conflictos civiles donde, además, han aumentado los ataques contra el personal de las Naciones Unidas. Otra constante de la ayuda humanitaria es que esta se ha orientado principalmente a países en desarrollo, ya que alrededor del 90 por ciento de las muertes y daños materiales causados por desastres naturales han ocurrido en estos países.
El primer paso en una emergencia es el suministro de asistencia inmediato a las víctimas. Sin embargo, esto es solo el comienzo de la ayuda humanitaria dada por las Naciones Unidas, ya que también se incluye la rehabilitación y el apoyo a largo plazo. Es de especial importancia realzar la necesidad de apoyo al desarrollo económico y social, puesto que este es el mejor medio de prevenir desastres. Además, también es necesario realizar algunos trabajos para evitar desastres futuros o para permitir el regreso de las personas desplazadas a sus lugares de origen, tales como la remoción de minas.
Por otro lado, la Organización de las Naciones Unidas también ayuda a los países a incorporar la prevención y preparación en caso de desastres en sus planes de desarrollo generales. También se esfuerza por aumentar la conciencia acerca de la necesidad de prevenir los desastres por lo que proclamó el decenio de 1990 como el "Decenio Internacional para la Prevención de Desastres Naturales", y se llevó a cabo en 1994 en Yokohama Japón, la Conferencia Mundial sobre reducción de desastres, con el fin de evitar los desastres y de mitigar las consecuencias de estos.
Como medio para evitar desastres también se utilizan la diplomacia preventiva, el desarme preventivo y la promoción de los derechos humanos, con el fin prevenir conflictos que den lugar a desastres causados por el hombre, así como las hambrunas.
Coordinación del socorro y emergencia
Debido a la saturación de la capacidad del sistema internacional para suministrar asistencia humanitaria ante desastres o conflictos, la ONU ha mejorado su capacidad de respuesta a estos. Con tal fin, la Asamblea General estableció en 1991 el Comité Permanente entre Organismos, presidido por el Coordinador de Socorro de Emergencia de las Naciones Unidas, para coordinar la respuesta internacional a las situaciones de emergencia humanitaria. Este Comité trabaja en colaboración con las agencias de las Naciones Unidas, los gobiernos, las organizaciones humanitarias intergubernamentales y no gubernamentales (ONG).
El Comité cuenta con los siguientes integrantes
El representante del Secretario General para personas desplazadas internamente tiene una invitación permanente para participar, mientras que otras agencias pueden ser invitadas de acuerdo al caso.
Oficina de Coordinación de Asuntos Humanitarios (OCAH)
La OCAH depende de la Secretaría de las Naciones Unidas y tiene un sistema de respuesta inmediata y difusión de la información que funciona las 24 horas del día. Esta Oficina ha creado equipos de las Naciones Unidas para la evaluación y coordinación en situaciones de desastre, además de que puede movilizar equipos civiles y militares de emergencia y expertos. Actualmente cuenta con tres asesores regionales en materia de respuesta a desastres en América Latina, Asia y el Pacífico, cuya labor es la de prestar apoyo técnico a los equipos de las Naciones Unidas en los países y, por conducto de ellos a las autoridades regionales y nacionales. Las principales funciones de esta Oficina son:
La OCAH cuenta con un Fondo Rotatorio Central para Emergencias que facilita una rápida intervención humanitaria en situaciones de emergencia, mientras la comunidad de donantes se organiza para facilitar recursos. Este Fondo es gestionado por el Coordinador de Socorro de Emergencia, en consulta con organismos operacionales interesados y fue creado en 1991.
Suministro de asistencia
El suministro de asistencia está a cargo, principalmente de cuatro entidades de la ONU que suministran ayuda de acuerdo a las áreas de su competencia. Estas entidades son
Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD) se encarga de las actividades operacionales requeridas en casos de desastre. Los Representantes Residentes del PNUD coordinan esfuerzos de socorro y rehabilitación a nivel nacional. También integra las actividades de recuperación a las actividades de desarrollo, para aliviar la pobreza, que frecuentemente es fuente de disturbios civiles.
Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Refugiados (ACNUR) ayuda a los refugiados y desplazados por los desastres y los conflictos bélicos. También los apoya en el regreso a sus países o el establecimiento en un nuevo país.
*Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia (UNICEF) tiene la finalidad de auxiliar en las necesidades de los niños que la guerra y los disturbios civiles han dejado huérfanos, sin hogar, separados de sus padres o gravemente traumatizados, suministrando alimentos, agua limpia, medicinas y albergue. Además apoya la inmunización y la educación. Busca también evitar que los niños participen en movimientos armados así como reunir a los niños con sus progenitores. Debido a que el UNICEF ha centrado la atención mundial en la cuestión de los niños en la guerra, ha tomado acciones tales como promover la campaña a favor de prohibir totalmente el uso de minas antipersonal, que daña principalmente a civiles y más aún a los niños. El Secretario General también nombró en 1997 al Sr. Olara Otunnu Representante Especial para los Niños en los Conflictos Armados.
*Programa Mundial de Alimentos (PMA) Se encarga de movilizar alimentos y fondos para su transporte en los campamentos de refugiados. Actualmente moviliza aproximadamente un tercio de sus recursos para ayudar a personas que han sufrido algún tipo de desastre. El sistema de transporte de alimentos del PMA se basa por 40 buques fletados listos a cambiar de rumbo. En tierra se valen de locomotoras, canoas fluviales, barcazas, e incluso animales de carga como burros o elefantes, además de lanzarlos en paracaídas en zonas remotas.
También la *Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación (FAO) ayuda apoyando a los agricultores a restablecer la producción que haya sido detenida por inundaciones, enfermedades de ganado y otras emergencias, mientras que la Organización Mundial de la Salud (OMS) coordina la respuesta de vigilancia epidemiológica, lucha contra enfermedades transmisibles, información sobre salud pública y capacitación en la lucha contra los brotes epidémicos.
Cuestiones fundamentales en la coordinación de la asistencia humanitaria