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Asentamientos Humanos

En 1900, una de cada 10 personas vivía en ciudades. Actualmente, casi 3,000 millones de personas, o sea, casi la mitad de la humanidad, residen en centros urbanos, y ya hay 23 ciudades, 18 de ellas pertenecientes al mundo en desarrollo, con más de 10 millones de habitantes.

Uno de los resultados de este rápido aumento de la población urbana es que millones de pobres de todo el mundo viven hacinados en barrios de tugurios y asentamientos ilegales, en unas condiciones de vida por debajo de los niveles mínimos necesarios para garantizar la salud de las familias y comunidades.

El Centro de las Naciones Unidas para los Asentamientos Humanos (CNUAH ó Hábitat) es el principal organismo del sistema de las Naciones Unidas encargado de la coordinación de actividades relativas a los asentamientos humanos. Las actividades operacionales de Hábitat consisten sobre todo en promover el acceso universal a la vivienda, mejorar la gestión pública urbana, mejorar el entorno de vida y gestionar la mitigación de los desastres y la rehabilitación posterior a los conflictos.

El CNUAH promueve el desarrollo de asentamientos humanos sostenibles mediante la elaboración de políticas, el fomento de capacidades, la producción de conocimientos y el fortalecimiento de las colaboraciones entre los gobiernos y la sociedad. También realiza actividades de cooperación técnica con programas gubernamentales, investigaciones, reuniones de expertos, cursos prácticos y seminarios de capacitación, políticas y programas nacionales e internacionales de asentamientos humanos, planificación urbana y regional, construcción de viviendas y establecimiento de infraestructura en los medios rurales y urbanos, técnicas de construcción a bajo costo y métodos para el abastecimiento de agua. El Centro tiene alrededor de 240 proyectos y programas técnicos en 86 países, para los que cuenta con un presupuesto anual de 70 millones de dólares. A pesar de que el centro y los gobiernos con los que trabaja no otorgan vivienda en el amplio sentido de la palabra, sí busca los mecanismos para facilitar un medio ambiente jurídico, institucional y reglamentario que estimule a la población a obtener y a mejorar su vivienda.

En la Segunda Conferencia de las Naciones Unidas sobre los Asentamientos Humanos (Hábitat II), celebrada en Estambul, Turquía, en 1996, se acordó el Programa de Hábitat, plan de acción mundial en cuyo marco los gobiernos se comprometieron a intentar lograr los objetivos de una vivienda adecuada para todos y un desarrollo urbano sostenible. Hábitat es el centro de coordinación para la ejecución del Programa, el progreso en su ejecución a nivel internacional, regional, nacional y local y la supervisión de las tendencias y condiciones mundiales.

Hábitat preparó el período extraordinario de la Asamblea General de junio de 2001, Estambul+5, en el que se examinó la ejecución del Programa en todo el mundo.

En el período 2000-2001 Hábitat lanzo dos campañas mundiales:

Campaña de afianzamiento del derecho de tenencia de la tierra: el afianzamiento de este derecho es un requisito fundamental para la progresiva integración de los pobres de las zonas urbanas y constituye uno de los elementos más importantes de los derechos relativos a la vivienda. Esta campaña, basada en la existencia de una serie de derechos, está respaldada por un programa de trabajo que ofrece asistencia en esferas normativas esenciales como las relativas a los mercados de la tierra y la reforma de los regímenes de tenencia de tierras.

El acceso a infraestructuras y a los servicios urbanos, particularmente al agua potable y al saneamiento, es un elemento esencial de la estrategia. Hábitat también proporciona asesoramiento y apoyo técnico en la materia de política de transporte urbano y financiación de la vivienda, con particular hincapié en el microcrédito y la microempresa.

Campaña en pro de una buena gestión pública urbana: en muchas ciudades la mala gestión pública, aparte de unas políticas inadecuadas, han provocado el deterioro del medio ambiente, un aumento de la pobreza, un escaso crecimiento económico y los problemas de exclusión social. La buena gestión pública urbana puede definirse como la respuesta eficiente y eficaz dada a los problemas urbanos como resultado de la labor que unos gobiernos locales elegidos democráticamente y responsables llevan a cabo en colaboración con la sociedad civil. Esta campaña se centra en promover la integración: para reducir la pobreza urbana es imprescindibles asegurar la participación efectiva de los sectores marginados de la población en la adopción de decisiones. La campaña fomenta la creación de un consenso entre los gobiernos locales y la sociedad civil para establecer las prioridades en materia de desarrollo.

El objetivo de ambas campañas es reducir la pobreza urbana mediante políticas centradas en la equidad, la sostenibilidad y la justicia social. Su éxito depende del establecimiento de asociaciones con los gobiernos, las autoridades locales, las organizaciones no gubernamentales y el sector privado.

Hábitat también aplica, entre otros los siguientes programas:

Programa de promoción de las mejores prácticas y formación de dirigentes locales: este programa consta de una red mundial de organismos gubernamentales, autoridades locales y organizaciones de la sociedad civil, dedicada a la búsqueda y difusión de las mejores prácticas para mejorar el entorno de vida y a la aplicación de la experiencia adquirida para elaborar políticas e impulsar la creación de capacidad.

Alianza de ciudades: esta es una iniciativa conjunta de Hábitat y el Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente (PNUMA), encaminada a fomentar la capacidad en materia de gestión y planificación del medio urbano mediante métodos participativos. En este programa colaboran más de 40 ciudades y 30 organizaciones asociadas de todo el mundo.

Programa de Gestión Urbana: importante programa de cooperación técnica supervisado por el PNUD, cuyo objetivo consiste en fortalecer las actividades que llevan a cabo unas 80 ciudades de países en desarrollo para promover la reducción de la pobreza, una gestión pública participativa y una ordenación adecuada del medio urbano.

Programa de Mejora de la Seguridad en las Ciudades: contribuye a establecer un proceso comunitario de consultas para reducir la delincuencia y combatir sus causas mediante la elaboración de medidas, métodos y estrategias de prevención de la delincuencia.

Programa de Abastecimiento de Agua en las Ciudades Africanas: es una iniciativa conjunta de Hábitat y el Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente (PNUMA) encaminada a fomentar una gestión eficaz de los recursos hídricos y su protección adecuada frente a la contaminación urbana.

Programa de Gestión en Casos de Desastre: que presta asistencia a los gobiernos nacionales y locales, así como a las comunidades para ejecutar programas de reconstrucción y rehabilitación después de los desastres.

Programa de aplicación local del Programa 21: cuyo objetivo consiste en traducir en medidas locales los aspectos del Programa 21 relativos a los asentamientos humanos.

Observatorio Mundial Urbano: encargado de supervisar la ejecución del Programa de Hábitat sobre la base de la elaboración y aplicación de indicadores urbanos para la formulación de políticas y del intercambio de conocimientos relativos a las mejores prácticas.

Conferencias

Hábitat II
Desde 1996, Hábitat ha sido el centro de coordinación de las actividades realizadas en el marco de la ejecución del Programa de Hábitat. En sus esfuerzos recientes por lograr los objetivos de "una vivienda adecuada para todos" y "el desarrollo sostenible de los asentamientos humanos", Hábitat ha centrado sus actividades en la promoción y en enfoques basados en los derechos. Ha iniciado dos campañas: la campaña mundial sobre seguridad de la tenencia y la campaña mundial sobre gestión pública urbana.

Esto sucede a partir de la Conferencia de las Naciones Unidas sobre los Asentamientos Humanos - conocida más comúnmente como "Hábitat II", que tuvo lugar en Estambul, Turquía, del 3 al 14 de junio de 1996. Esta Conferencia elaboró un Plan de Acción Mundial conocido como el Programa de Hábitat, en el que se recogen las directrices para la creación de asentamientos humanos sostenibles durante el siglo XXI, teniendo en cuenta su relación con el medio ambiente, los derechos humanos, el desarrollo social, los derechos de la mujer, la población y otros temas relacionados.

Hábitat II señaló que las condiciones inadecuadas, tales como el impacto de la pobreza, la falta de acceso a la tierra y tenencia segura son la causa principal de los conflictos sociales violentos y de la disminución de la seguridad personal. Teniendo esto como referencia, se llegó a un acuerdo sobre el derecho a la vivienda adecuada, reconociendo la obligación fundamental de los Estados de facilitar a las personas la obtención de vivienda y de proteger y mejorar los hogares y los vecindarios.

De Hábitat II se desprende la Declaración de Estambul, la cual destaca siete prioridades principales dentro del Programa de Hábitat:

  • Pautas de consumo y producción insostenibles, particularmente en los países industrializados.
  • Cambios demográficos insostenibles.
  • Personas sin hogar.
  • Desempleo.
  • Falta de infraestructura y servicios básicos.
  • Intensificación de la inseguridad y la violencia.
  • Aumento de la vulnerabilidad frente a los desastres.

El Programa de Hábitat, mencionado anteriormente, tiene como principal finalidad ser una movilización mundial de acción a todos los niveles con el objetivo de lograr el desarrollo sostenible de todas las ciudades pueblos y aldeas del mundo durante las dos primeras décadas del siglo próximo. El programa recoge una declaración de objetivos y principios, que son un conjunto de compromisos asumidos por los gobiernos y estrategias para la implementación de este Plan de Acción.

Los objetivos y principios del Programa de Hábitat son:

  • Asentamientos humanos equitativos en que todas las personas tengan igual acceso a vivienda, espacios abiertos, servicios de salud, educación, etc.
  • La erradicación de la pobreza en el contexto de desarrollo sostenible.
  • La importancia para la calidad de vida de las condiciones físicas y las características especiales de las aldeas, pueblos y ciudades.
  • La necesidad de fortalecer la familia como la célula básica de la sociedad.
  • Los derechos y las responsabilidades cívicas.
  • Las asociaciones entre países y de todos los sectores dentro de un mismo país.
  • La solidaridad con los grupos desfavorecidos y vulnerables.
  • El aumento de los recursos financieros.
  • Los cuidados de salud, incluidos los servicios de salud reproductiva, a fin de mejorar la calidad de vida.

Los gobiernos se comprometieron a cumplir con ciertos requisitos necesarios para hacer efectivo el derecho a la vivienda adecuada, derecho que se encuentra reconocido desde la Declaración Universal de Derechos Humanos. Los gobiernos se comprometieron a:

  • Velar por la seguridad jurídica de la tenencia y la igualdad de acceso a la tierra a todas las personas.
  • Promover el acceso de todos a agua potable y a saneamiento adecuado.
  • Promover un amplio acceso a financiación para vivienda adecuada.
  • Implementar medidas de accesibilidad para personas discapacitadas.
  • Aumentar la oferta de viviendas asequibles.

Declaración de Estambul y Programa de Hábitat (1996)

Estambul+5
En 2001 se llevó a cabo un período extraordinario de sesiones de la Asamblea General con el proceder a un examen y evaluación generales de la aplicación de los resultados de la Conferencia de las Naciones Unidas sobre los Asentamientos Humanos (Hábitat II). Esta revisión fue conocida también como Estambul+5.

La Asamblea enfatizó la necesidad de que participaran en la preparación de la sesión las autoridades locales y la sociedad civil, en particular el sector privado y las ONGs. Para evaluar el progreso que se ha hecho para lograr los compromisos y las estrategias del programa del Hábitat, se invitó a todos los Estados Miembros de la ONU a preparar un informe sobre la puesta en práctica nacional y local del Programa Hábitat, que reflejará las opiniones del gobierno y de sus socios.