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ONU condena ataque mortal contra fuerzas de paz en Mali

Foto: MINUSMAMINUSMA.jpg

En el último de una serie de ataques contra cascos azules de la ONU, dos soldados del Chad fueron asesinados. El Consejo de Seguridad abre el camino a la adopción de sanciones.

El Secretario General de la ONU, António Guterres, condenó los ataques perpetrados el martes 5 de septiembre de 2017 que causaron la muerte de dos cascos azules del Chad que integraban la Misión Multidimensional Integrada de Estabilización de las Naciones Unidas en Mali (MINUSMA). Dos otros militares resultaron heridos en la explosión de una bomba en una carretera mientras su vehículo viajaba de Aguelhok a Tessalit.

En un comunicado, el jefe de la ONU extendió sus condolencias a las familias de las víctimas y deseó la pronta recuperación de los heridos. Guterres recordó que los ataques contra las fuerzas de paz pueden constituir crímenes de guerra en virtud del derecho internacional.

En una declaración de prensa, los miembros del Consejo de Seguridad expresaron su preocupación por la situación de seguridad en Malí, y reiteraron su pleno apoyo a la MINUSMA a la aplicación del Acuerdo de Paz y Reconciliación en Malí.

Pidieron al Gobierno de Malí que investigue rápidamente este ataque y que lleve a los autores ante la justicia. Instaron a las partes a aplicar plenamente el Acuerdo sin más demora.

El Consejo de Seguridad de la ONU también aprobó, por unanimidad, una resolución que allana el camino para las sanciones contra las partes en conflicto en Malí que, al continuar los ataques o retrasar su implementación, obstruyen el acuerdo de paz firmado en 2015.

La resolución, patrocinada por Francia, también autoriza sanciones contra quienes obstruyen la entrega de ayuda humanitaria y planifican o cometen actos que violen los derechos humanos internacionales o el derecho humanitario.

La situación en Mali sigue inestable desde el golpe de Estado de 2012, cuando grupos tuareg rebeldes, rápidamente controlados por grupos yihadistas, tomaron el control del norte del país. Una intervención internacional encabezada por Francia en enero de 2013 expulso a los grupos armados, pero amplias zonas del país siguen escapando al control del Estado. La inestabilidad se ha extendido en los últimos meses hacia la zona central del país.