Saltar a contenido
Información para: Medios Jóvenes Investigadores Sociedad Civil Empresas
 

La situación en los centros de detención en Grecia podría descontrolarse, alerta ACNUR

Foto cortesía de: UNICEF/Ashley Gilbertson VII

Migrants_Greece.jpg

(01 de abril de 2016).- En Grecia aumenta la preocupación por el deterioro de las condiciones en las que se encuentran los refugiados, incluidos los que están detenidos en centros migratorios, días antes de que entre en vigor el acuerdo de las devoluciones entre la Unión Europea y Turquía.

Según la Agencia de la ONU para los Refugiados (ACNUR) se han producido disturbios en la isla de Quíos. Los migrantes en la isla de Lesbos están durmiendo al aire libre y la distribución de alimentos es insuficiente.

En conferencia de prensa en Ginebra, la portavoz de ACNUR aseguró que la situación puede descontrolarse si las autoridades de la UE no actúan con prontitud.

"Nadie se está muriendo de hambre o frío, pero las condiciones no cumplen los estándares mínimos que creemos necesarios. Emitimos este aviso público ahora y esperemos que las cosas cambien rápidamente", dijo Melissa Flemming.

La UE y Turquía alcanzaron un acuerdo según el cual la UE devolverá a todas las personas que lleguen de forma irregular a su territorio, aunque deberá estudiar cada caso individual para determinar si tiene derecho a solicitar asilo, y cumplir así con la ley internacional. Durante ese período, el migrante deberá permanecer detenido en un centro de internamiento.

Más de 50.000 refugiados y migrantes están atrapados en Grecia, que se ha visto forzada a acogerlos a todos debido al cierre de las fronteras europeas hacia el norte.

En lo que va de año, más de 150.000 personas han cruzado desde Turquía a Grecia, según la Organización Internacional para las Migraciones (OIM).

Sin más ayuda urgente de la UE, la limitada capacidad del gobierno griego para registrar y procesar las solicitudes de asilo creará problemas, advirtió la portavoz.

En Turquía, ACNUR ha solicitado acceso a las personas deportadas desde Grecia, para asegurarse de que reciban protección internacional y evitar así el riesgo de las devoluciones ilegales.