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FAO: Proteger la biodiversidad para alcanzar la seguridad alimentaria en América Latina

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(14 de marzo de 2016).- América Latina y el Caribe albergan una rica base de recursos genéticos que debe preservarse para que el mundo alcance los Objetivos de Desarrollo Sostenible, afirmó la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO).

Más de 20 representantes de gobiernos de la región se reunieron en Panamá en días pasados para evaluar el uso sostenible y la conservación de la biodiversidad a favor de la seguridad alimentaria y nutricional.

El coordinador subregional de la FAO para Mesoamérica, Tito Díaz, señaló en ese evento que con la erosión de la biodiversidad, la humanidad pierde el potencial de adaptar los ecosistemas a nuevos retos como el crecimiento de la población y el cambio climático.

Alcanzar la seguridad alimentaria y nutricional para todos está intrínsecamente ligado al mantenimiento de la biodiversidad, afirmó Díaz.

América Latina y el Caribe albergan la mayor base de recursos genéticos para especies cultivadas y consumidas en todo el mundo, como el maíz, la papa, yuca, camote, tomate, frijol, maní y calabaza.

Según datos de la FAO, la región tiene además una gran cantidad de alimentos silvestres, plantas comestibles y especies animales no tradicionales y subutilizadas, y cuenta con una gran diversidad de ecosistemas, sistemas productivos y conocimiento indígena sobre el mantenimiento y la utilización de la biodiversidad para la alimentación y la agricultura.

La agencia de la ONU indicó que siete de los veinticinco lugares del mundo con altas concentraciones de especies endémicas se encuentran en América Latina y el Caribe. Sin embargo, advirtió que en la región se presenta un proceso de erosión fito y zoo-genética debido a la ampliación de la frontera agrícola y al uso de cada vez menos especies.

Ante este panorama, la FAO llamó a promover la conservación y consumo de las especies tradicionales y a evitar los monocultivos y la ganadería extensiva para así proteger la biodiversidad y lograr una dieta más variada y nutritiva entre la población de América Latina y el Caribe.