Saltar a contenido
Información para: Medios Jóvenes Investigadores Sociedad Civil Empresas
 

El Observatorio de Izaña celebra 100 años

Foto cortesía de: WMO
The_Izana_Observatory_in_1920.jpg

(8 de abril de 2016).- El 8 de abril el Observatorio Atmosférico de Izaña, situado en Tenerife (Islas Canarias, España), conmemora sus 100 años de actividad continua. El Secretario General de la OMM, Petteri Taalas, y el Presidente de la Organización Meteorológica Mundial (OMM), David Grimes, se encuentran en Canarias para participar en las celebraciones.

Es esencial disponer de conjuntos de datos ininterrumpidos a largo plazo de observaciones meteorológicas y climáticas para el conocimiento científico de la variabilidad del clima y el cambio climático. Con objeto de promover la toma de conciencia sobre la importancia de digitalizar y sostener estos conjuntos de datos, la OMM invita a los gobiernos a designar estaciones candidatas para ser reconocidas como estaciones de observación seculares de la Organización.

La Agencia Estatal de Meteorología (AEMET) de España presta un firme apoyo a la iniciativa de la OMM y ha designado al Observatorio de Izaña, junto a otras estaciones, candidatos para ser reconocidos como estaciones de observación seculares durante la fase de prueba de la iniciativa.

En Izaña se empezaron a hacer mediciones meteorológicas el 1 de enero de 1916. El Observatorio cuenta con registros de datos de observación sobre la temperatura, la humedad relativa, la dirección y la velocidad del viento, la presión, la precipitación, la nubosidad y la clasificación de las nubes, los mares de nubes, el alcance de la visibilidad, el tiempo presente y la duración de la insolación.

"Entender la dinámica de la atmósfera es esencial para la vida en la Tierra. Gracias a naciones como España, que ha tenido la visión de establecer el Observatorio de Izaña, hemos logrado conocer mejor los cambios de este fino envoltorio de aire que rodea a nuestro planeta", dijo el señor Grimes. "Las actividades del Observatorio nos permiten vigilar el transporte de contaminantes atmosféricos a larga distancia en el marco del muestreo de las fluctuaciones de la circulación atmosférica entre el océano Atlántico, África y Europa".

El Observatorio Atmosférico de Izaña contribuye de manera importante al programa de la Vigilancia de la Atmósfera Global, establecido en 1989. Vigila las concentraciones de dióxido de carbono, cuya media anual aumentó de 346,0 partes por millón en 1985 a 398,6 ppm en 2014.

"La vigilancia a largo plazo que se realiza en este tipo de estaciones nos permite entender la evolución de las concentraciones de gases de efecto invernadero", dijo el señor Taalas. "Esto confirma que hemos entrado en una verdadera crisis climática, que persistirá durante muchos decenios".

Estaciones como la de Izaña constituirán la columna vertebral del Sistema integrado de información sobre los gases de efecto invernadero que tiene previsto la OMM, el cual combinará observaciones, modelos y análisis para determinar las tendencias y la distribución de los gases de efecto invernadero en la atmósfera. "Gracias a este Sistema se podrá entender cuál será el grado de eficacia de los esfuerzos por reducir las emisiones de gases de efecto invernadero. Será una herramienta fundamental para la aplicación del Acuerdo sobre el Clima de París", dijo el señor Taalas.

Estaciones de observación seculares de la Organización Meteorológica Mundial

Las estaciones meteorológicas llevan registrando observaciones meteorológicas desde hace más de un siglo, hasta no hace mucho con bolígrafo y papel. Hoy en día, las supercomputadoras y sofisticados modelos y satélites son herramientas importantes para los climatólogos. No obstante, siguen siendo esenciales las observaciones continuas a largo plazo efectuadas con termómetros, pluviómetros y otros instrumentos, en particular para confirmar los resultados de los modelos. Sin ellas, no podríamos estar seguros de que la temperatura de la Tierra ha aumentado en un grado centígrado en el último siglo.

Lamentablemente, la continuidad de muchos de estos registros históricos, de un valor inestimable, se ve comprometida debido a que algunos de estos emplazamientos de medición ya han caído víctimas de recortes presupuestarios. Otros se han interrumpido o trasladado a otro lugar, dificultando las comparaciones a largo plazo. Cuando un registro a largo plazo se acaba, los científicos pierden una pieza irreemplazable del puzzle climático.

A fin de promover el rescate y la continuación de esos registros, los gobiernos están designando candidatas a estaciones de observación seculares para su reconocimiento oficial por la OMM. Muchas de estas estaciones son asimismo de un destacado interés histórico y cultural, pues recuerdan épocas anteriores y el nacimiento de la meteorología moderna. Si se consideran conjuntamente, como red, las estaciones de observación seculares están en una posición singular para contar la historia reciente del clima.

Todos los datos de observación históricos de Izaña desde 1916 ya se han digitalizado y almacenado en el Banco Nacional de Datos Climatológicos de la AEMET. La digitalización de los datos históricos restantes de 1909 a 1916 y de las publicaciones está en curso y se completará para finales de 2017. Todos los libros de registro originales de los observadores desde 1909 se han clasificado y almacenado a buen recaudo en el Observatorio.

Con información: OMM