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Educación y alimentos nutritivos: una combinación para enfrentar a la malnutrición en Burkina Faso

Foto cortesía de: WFP/Krystle Nanema
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(31 de marzo de 2016).- Diépergou, un pueblo cálido y polvoriento, está situado a unos 15 kilómetros de Bogandé en la región oriental de Burkina Faso. Habibata Thiombiano está amamantando en el patio de la casa a Youmanli, su hija de 10 meses de edad. "Tengo 45 años de edad y Youmanli es mi octava hija.

Si hubieran venido hace cinco meses, habrían visto a mi hija en un estado diferente. Ella comía en la noche, pero cuando no recibía suficiente leche, lloraba y lloraba, y yo no podía dormir. Ella comenzó a tener diarrea y a perder tanto peso que empezamos a perder la esperanza", dice Habibata.

"Ves, no había sido capaz de producir suficiente leche para ella desde que nació. Nosotros simplemente no teníamos suficiente comida. Me hicieron una prueba de tamizaje tres veces en la clínica de salud del pueblo y descubrieron que yo estaba desnutrida", explica Habibata.

Unos meses antes de nuestro encuentro, un equipo del PMA y de las ONG locales, así como la enfermera jefe en Fada, se dirigieron a Diépergou para identificar a niños de 6 a 23 meses en la zona. Se enfocaban en niños para el Programa de Alimentación general, que proporciona alimentos nutritivos y fortificados para todos los niños de 6 a 23 meses, así como a mujeres embarazadas y lactantes, en un esfuerzo para frenar la desnutrición.

En ese momento, Youmanli tenía ocho meses de edad y era elegible para participar en el programa. Habibata también se inscribió en un programa dirigido por una ONG local destinado a proporcionar educación sobre la nutrición y la higiene. Habibata recibió tres raciones de 12 kilogramos de Super Cereal Plus para Youmanli. También participó en las sesiones de sensibilización para aprender acerca de mejores hábitos alimenticios, no sólo para sus hijos, sino para toda su familia. Las sesiones mostraron a los participantes cómo utilizar los alimentos locales disponibles en diferentes épocas del año y aumentar el valor nutricional de sus comidas.

"Desde que empezamos a participar en el programa, he mejorado mi dieta. Ahora tengo suficiente leche para mi hija. Y en el caso de las comidas familiares regulares, hago avena enriquecida con el Super Cereal que recibo; mi hija lo come tres veces al día. Después de un breve periodo de tiempo, todo el mundo se dio cuenta que mi hija y yo habíamos cambiado", confiesa alegremente Habibata (ver foto de abajo con su bebé).

A los 10 meses, Youmanli está llena de energía, es una bebé sonriente. "Ha duplicado su peso en tres meses, y ya no está enferma todo el tiempo. Me di cuenta de que ha empezado a crecer normalmente. Ya no necesito estar con ella todo el tiempo, ahora soy capaz de concentrarme en otras cosas. Mi único deseo es que mi hija sea capaz de celebrar su primer cumpleaños en buen estado de salud".

Habibata es una de las miles de madres que se han sido beneficiadas de este programa, junto con su hija, gracias al apoyo de Food for Peace de USAID al PMA en Burkina Faso.

Con información de: Programa Mundial de Alimentos