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Alimentar a las ciudades: un desafío clave para el desarrollo sostenible

fao_DS.jpg (15 de enero de 2016).- Ofrecer una alimentación sana a la creciente población urbana del planeta requiere forjar vínculos más fuertes entre los productores rurales y los mercados urbanos y crear sistemas alimentarios que sean socialmente más incluyentes, respetuosos del medio ambiente y con un menor desperdicio, aseguró hoy la Directora General Adjunta de la FAO para Recursos Naturales, Maria Helena Semedo.

Semedo intervino hoy en la apertura de una reunión organizada por la FAO en el Foro Mundial para la Agricultura y la Alimentación (GFFA) que tiene lugar durante la Semana Verde Internacional de este año en Berlín, del 15 al 24 de enero de 2016.

Al advertir de las dificultades que experimentan muchas ciudades para garantizar el acceso regular y estable a una alimentación adecuada para todos, señaló que la situación "va a empeorar a medida que una proporción creciente de los hambrientos viva en zonas urbanas".

Más del 50 por ciento de la población mundial vive hoy en zonas urbanas y se espera que este porcentaje aumente al 70 por ciento para 2050, en particular en los países en desarrollo.

El impacto creciente del cambio climático, incluyendo tormentas, inundaciones y otros fenómenos meteorológicos extremos, plantean una amenaza adicional para que la gente en las ciudades, especialmente los pobres, tenga acceso a los alimentos.

Reinventar los sistemas alimentarios y hacerlos más sostenibles

Para hacer frente a estas necesidades, los sistemas alimentarios, en las fases de producción, distribución y consumo, deben hacerse más sostenibles, según la FAO. Aquí se incluye garantizar el acceso y la participación activa de todas las partes implicadas, agricultores y pequeños campesinos en toda la cadena de suministro y de valor. Para ello es crucial reducir drásticamente las pérdidas y el desperdicio de alimentos, que son especialmente elevados en las zonas urbanas. Esto incluye medidas como la redistribución de alimentos no utilizados y aún comestibles y el uso de los desechos como abono o para generar energía.

Semedo destacó igualmente el papel desempeñado por las poblaciones rurales contribuyendo a la seguridad alimentaria de los que viven en las ciudades.

"Alimentar a las ciudades, dijo, crea grandes oportunidades para el desarrollo sostenible (tanto en las ciudades como en las zonas rurales) especialmente cuando los agricultores familiares y los pequeños campesinos están vinculados a estos mercados".

La agricultura urbana y periurbana es también un componente importante de los sistemas alimentarios, con técnicas innovadoras como la hidroponía (el cultivo de plantas en soluciones de agua con minerales) y huertos domésticos y verticales que permiten crear puestos de trabajo, ofrecen diversidad nutricional y contribuyen a una alimentación saludable en pueblos y ciudades.

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