Saltar a contenido
Información para: Medios Jóvenes Investigadores Sociedad Civil Empresas
 

PNUMA exhorta a aumentar la inversión en infraestructura para ciclistas y peatones

Foto: Bikeworldtravel
bici bikeworldtravel.JPG (20 de octubre de 2016).- La escasa inversión en infraestructuras seguras para desplazarse a pie o en bicicleta contribuye a la muerte de millones de personas y afecta la lucha contra el cambio climático, afirmó hoy el Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente (PNUMA).

En un informe sobre el tema, el PNUMA instó a los países a cambiar esa realidad dedicando al menos un 20% de su presupuesto de transporte a la construcción de infraestructuras que fomenten la seguridad de ciclistas y peatones

De implementarse la sugerencia, también se ayudaría a reducir la polución y disminuir las emisiones de dióxido de carbono, que están aumentando en más de 10% al año.

"Las personas están arriesgando sus vidas cada vez que salen de sus casas", señaló Erik Solheim, Director Ejecutivo de ONU Ambiente. "Pero no se trata sólo de accidentes. Diseñar sistemas de transporte centrados en los automóviles hace que haya más coches en la carretera, lo que conlleva un incremento de las emisiones de gases de efecto invernadero y de la contaminación del aire. Debemos poner a las personas primero en los sistemas de transporte, no a los coches".

El documento analizó los avances en las infraestructuras de 20 países de ingresos bajos y medianos de África, Asia y América Latina, donde se produce el doble de accidentes de tráfico que en los países de ingresos altos.

Según el estudio, la lista de países más peligrosos para ir en bicicleta o caminar la encabeza Malawi con un 66% de fallecimientos de ciclistas y peatones en las carreteras, seguido por Kenya, Sudáfrica y Nepal.

El PNUMA indicó que alrededor de 1,3 millones de personas fallecen en accidentes de carretera anualmente y que cerca de la mitad son peatones, ciclistas o motociclistas.

Asimismo, el Programa de la ONU advirtió sobre las consecuencias negativas que ocasiona el transporte motorizado, que produce una cuarta parte de las emisiones mundiales de dióxido de carbono.
De continuar el ritmo actual, este sector será el responsable de un tercio de las emisiones de CO2 para 2050, alertó el PNUMA.

Se estima que la mala calidad del aire, debida en parte a las emisiones de los vehículos, causa alrededor de siete millones de muertes prematuras cada año y está aumentando problemas de salud como la bronquitis, el asma, las enfermedades del corazón y los daños cerebrales.

Se prevé que la flota mundial de vehículos particulares se triplicará para el año 2050 y la mayor parte de este nuevo crecimiento vehicular tendrá lugar en los mismos países en desarrollo que ya son los más afectados por muertes y traumatismos relacionados con el tránsito.

Si esta tendencia no cambia, se producirá un fuerte aumento de la mortalidad en carretera a nivel mundial. Además, el incremento de los automóviles y, por ende, de las emisiones que producen, restringirá severamente la capacidad del mundo para limitar el aumento de la temperatura media global a menos de 2 °C.

"A menos que actuemos para hacer más seguras nuestras carreteras, se estima que en diez años morirán en ellas 13 millones de personas más, cifra que equivale a más de toda la población de Bélgica. El impacto humano es horroroso, pero el impacto en nuestra supervivencia general no debe ser ignorado", añadió Solheim.

Reporte del PNUMA (inglés)