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Gozar de salud integral a lo largo del ciclo vital de las mujeres, es un derecho humano universal

Foto cortesía de: OPS
Captura de pantalla 2016-05-30 a las .png (28 de mayo de 2016).- El Hospital Gea González recibió en sus instalaciones a autoridades y expertos que discutieron sobre las experiencias, retos y oportunidades en torno a la Salud de la Mujer, participando entre ellos el Dr. Mucio Moreno Portillo, Director General del Hospital General Gea González; la Lic. Lorena Cruz Sánchez, Presidenta de Inmujeres; la Senadora Diva Hadamira Gastelum, Presidenta de la Comisión para la Igualdad de Género del Senado; la Diputada Laura Nereida Plascencia Pacheco, Presidenta de la Comisión de Igualdad de Género de la Cámara de Diputados; el Dr. Ricardo Juan García Cavazos, Director General del CNEGSR y la Dra Amalia Ayala, asesora en Salud Familiar y Comunitaria de la OPS/OMS México.

En su intervención, la Dra. Ayala señaló que el derecho de las mujeres a gozar de salud integral a lo largo de todo su ciclo vital, es un derecho humano universal. La salud integral, por su parte, no es un hecho meramente biológico, sino que responde más bien a factores biopsicosociales. Por otro lado, destacó que diversos indicadores de desarrollo de un país mejoran cuando las mujeres tienen acceso a una buena educación, al empleo decente, a la tierra, a la salud, al ejercicio de sus derechos sexuales y reproductivos, y en general a mejores sistemas de protección social. Estos esfuerzos puntualizó resultan en una reducción de la mortalidad materna, una mejor nutrición infantil, mayor seguridad alimentaria y en general reducción de la pobreza.

Las inequidades en salud ocurren para millones de mujeres, en especial para las más pobres y las más jóvenes, para mujeres que aman a otras mujeres, para quienes son inmigrantes o desplazadas, para aquellas que habitan zonas rurales o urbanas marginales, para mujeres de distintas razas o etnias, para quienes tienen capacidades diferentes, entre otras condiciones.

Hoy en día las diferencias entre los países sobre las oportunidades y expectativas de vida en las mujeres son abismales; por ejemplo se estima que una niña que nace en Lesoto, país en el sur de África, probablemente viva 42 años menos que aquella que nace en el Japón. En Suecia, el riesgo de que una mujer muera durante el embarazo o el parto es de 1 por cada 17 400; en el Afganistán es de 1 por cada 8. La biología no explica esas cifras. Antes bien, las diferencias entre países, y dentro de un mismo país, son consecuencia del entorno social en que las personas nacen, viven, crecen, trabajan y envejecen.

La Agenda 2030 a través de los Objetivos de Desarrollo Sostenible y la Estrategia Mundial de Salud de las Mujeres, Niños y Adolescentes constituye una hoja de ruta para poner fin a todas las muertes evitables de mujeres, niños y adolescentes para el 2030 y mejorar su salud y bienestar generales. La Estrategia renovada recoge las experiencias del trabajo 2010-2015 y se ha planteado para apoyar el logro de los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS); presupone un marco de desarrollo posterior a 2015 más integrado, en que todos los países reciban apoyo para alcanzar y mantener sus objetivos en materia de salud y puedan reemplazar el objetivo de reducir la mortalidad por el de una vida en salud a lo largo de todo el ciclo de vida.

Con información de OPS