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663 millones de personas no tienen acceso a agua

Foto: UNICEF
UN022080.jpg (22 de marzo de 2017).- Más de 663 millones de personas en el mundo no tienen acceso a fuentes adecuadas de agua, mientras que 800 menores de cinco años mueren diariamente por diarrea relacionada a una higiene y agua inadecuadas, señaló un nuevo informe del Fondo de Naciones Unidas para la Infancia.

UNICEF indica que actualmente 36 países se enfrentan a niveles de estrés hídrico extremadamente altos, lo cual ocurre cuando la demanda de agua supera la oferta de recursos renovables de agua.
Las temperaturas más cálidas, el aumento del nivel del mar, el incremento de las inundaciones y sequías, así como el derretimiento del hielo afectan la calidad y la disponibilidad de los sistemas de agua y saneamiento.

Además, el crecimiento de la población, el incremento del consumo de agua y una demanda mayor de agua por la industrialización y urbanización están drenando los recursos hídricos mundiales, mientras que los conflictos en varias partes del mundo también amenazan cada vez más el acceso al agua de los menores de edad.

Estos factores obligan a los niños y niñas a consumir agua inadecuada, lo que les expone a enfermedades potencialmente mortales, como el cólera y la diarrea. Muchos niños y niñas que viven en zonas afectadas por las sequías pasan horas cada día para recolectar agua en lugar de ir a la escuela. Las niñas son especialmente vulnerables ante ataques.

El reporte de UNICEF que se publica en el marco del Día Mundial del Agua que se conmemora este 22 de marzo, indica que a nivel mundial las mujeres y niñas gastan 200 millones de horas recolectando agua diariamente.

La agencia de la ONU prevé que la situación no mejorará, ya que para 2040 más de 600 millones de niños vivirá en zonas con recursos de agua extremadamente limitados. Esto significa que uno de cada cuatro menores se encontrará en esta situación. Los niños y niñas pobres y más vulnerables serán los más afectados por el incremento del estrés hídrico, ya que millones de ellos ya viven en áreas con bajo acceso a agua potable y saneamiento.

UNICEF asegura que el impacto del cambio climático en los recursos de agua no es inevitable, ya que el reporte menciona una serie de recomendaciones que pueden ayudar a frenar las afectaciones de esta situación en la vida de los niños. La agencia de la ONU afirma que los gobiernos deben planificar cambios en la disponibilidad y demanda de agua en los próximos años, lo cual implica priorizar el acceso de los menores más vulnerables a este recurso a fin de maximizar los resultados sociales y de salud.

Los riesgos climáticos deben ser integrados en las políticas y servicios de agua y saneamiento, mientras que las inversiones deben dirigirse hacia las poblaciones de alto riesgo.

Además, las empresas necesitan trabajar con las comunidades para prevenir la contaminación y el agotamiento de los recursos hídricos y las propias comunidades requieren explorar alternativas para diversificar las fuentes de agua y su capacidad de almacenar el agua de manera segura.

Cabe mencionar que la Agenda 2030 para el Desarrollo Sostenible establece la necesidad de garantizar la disponibilidad del agua y su gestión sostenible y el saneamiento para todos, ya que se considera que el acceso a agua potable es un derecho para todas las personas.