(02 de agosto de 2010).- Unas 4.000 familias afganas damnificadas por las inundaciones en el centro y este del país han comenzado a recibir asistencia humanitaria, indicó hoy el Fondo de Naciones Unidas para la Infancia (UNICEF).
Las lluvias torrenciales, que empezaron la semana pasada, han dejado hasta el momento 80 muertos, cientos de miles de desplazados y miles de viviendas destruidas, según datos del gobierno. La ONU señaló que la distribución de asistencia humanitaria se ha complicado por los niveles de violencia, además de la destrucción de puentes y rutas.
UNICEF informó del envío de tiendas de campaña, equipos de purificación de agua y galletas de alto contenido calórico, especialmente para unos 10.000 niños y mujeres embarazadas o lactantes. El Fondo dijo que lo más importante es que los niños tengan acceso a agua potable, y estén protegidos de posibles brotes de diarrea y otras enfermedades fácilmente prevenibles con vacunas.