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Primera ofensiva mundial para frenar una plaga que arrasa las palmeras

Foto: FAO
palmera FAO.JPG (29 de marzo de 2017).- Científicos, expertos en el control de plagas, ministros de agricultura y representantes de los campesinos participan en una reunión de tres días iniciada hoy en la sede de la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO) en Roma para definir un plan de acción internacional para detener la propagación del picudo rojo de la palma.

La plaga ataca a las palmeras datileras y cocoteros, así como a las ornamentales que se encuentran en muchas ciudades europeas. El pequeño escarabajo rojo se está propagando rápidamente por el mundo y amenaza la producción de dátiles y cocos, a menos que se logre detener su avance.

Durante las últimas tres décadas, el picudo se ha extendido con rapidez a través de Oriente Medio y África del Norte, afectando a casi toda la región. Se ha detectado ya en más de 60 países incluyendo Francia, Grecia, Italia, España y en zonas del Caribe y Centroamérica.

"El picudo rojo representa la amenaza más peligrosa para la palmera datilera", aseguró a los asistentes en la sesión de apertura el Director General Adjunto de la FAO y Representante Regional para Oriente Próximo y Norte de África, Abdessalam Ould Ahmed. "La insuficiente implementación de las normas fitosanitarias, la falta de una estrategia preventiva eficaz y el seguimiento insuficiente de las medidas de respuesta explican el fracaso en haber frenado la plaga hasta el momento".

La consulta científica y la reunión de alto nivel sobre el picudo rojo están organizadas por la FAO en colaboración con el Centro Internacional de Altos Estudios Agronómicos Mediterráneos (CIHEAM).

"El área mediterránea alberga una gran biodiversidad de especies vegetales que deben ser protegidas por razones sociales, económicas y ambientales. Por ello, es más importante que nunca contar con una estrategia sostenible para proteger a toda la región de las amenazas fitosanitarias", señaló por su parte Cosimo Lacirignola, Secretario General del CIHEAM.

Foto: FAO
picudo rojo FAO.JPG Un asesino invisible

El picudo rojo causa un daño económico de millones de dólares anuales, bien por la merma de producción o por los costes de combatir la plaga. En los países del Golfo y Oriente Medio, se pierden al año ocho millones de dólares con la eliminación de árboles gravemente infestados. En Italia, España y Francia, el costo combinado de la lucha contra la plaga, la retirada y sustitución de las palmeras infestadas y la pérdida de beneficios supuso cerca de 90 millones de euros en 2013.

Se prevé que este costo aumente a 200 millones de euros en 2023 si no se aplica un riguroso programa de contención.

Parte del problema estriba en que el picudo rojo es extremadamente difícil de detectar en las primeras etapas de una infestación, ya que hay pocos signos externos visibles de que la plaga se ha apoderado de un árbol: alrededor del 80% del ciclo de vida de los insectos permanece oculto a la vista. Cuando se trata de especies de palmeras muy altas, una infestación en la copa del árbol es aún más difícil de detectar, y una vez que la plaga se ha instalado, es demasiado tarde para salvarlas.

Oasis amenazados

Las palmeras son un recurso importante para muchas comunidades de Oriente Medio y el Norte de África. Los dátiles han sido un alimento básico durante siglos, y son ahora un cultivo comercial importante, con una producción total de más de siete millones de toneladas. En total, se cultivan hoy unos 100 millones de palmeras datileras, de las que el 60% están en países árabes. El picudo rojo ataca a los árboles jóvenes y más blandos, con menos de 20 años de edad. Alrededor de la mitad de los 100 millones de palmeras coinciden con este criterio, y son por lo tanto vulnerables.

Los árboles también son vitales para mantener el sistema de cultivo de los oasis, que permite que otros árboles productivos y plantas pueden crecer bajo el dosel del palmeral. Si no se detiene la plaga, la producción se verá fuertemente afectada, lo que podría provocar la migración económica de las comunidades que viven en los oasis a las zonas urbanas.

La consulta científica y la reunión de alto nivel sobre el picudo rojo de la palma se centran en contener la propagación de la plaga. Se compartirán avances en el control integrado de plagas, como el uso selectivo y reducido de insecticidas y bioplaguicidas y de micrófonos de gran sensibilidad y bajo coste que pueden detectar las larvas que se alimentan dentro de un árbol, además de trampas basadas en feromonas, drones, teledetección y perros rastreadores. Está previsto que durante la sesión de alto nivel del viernes, los representantes gubernamentales debatan y adopten una estrategia multidisciplinaria y multirregional que incluya la aplicación efectiva de las normas fitosanitarias transfronterizas.