Saltar a contenido
Información para: Medios Jóvenes Investigadores Sociedad Civil Empresas
 

OPS/OMS premia a Costa Rica, El Salvador y Surinam por reducir drásticamente los casos y muertes por malaria en los últimos 15 años

Foto: OMS
malaria-who.jpg (04 de noviembre de 2016).- La Organización Panamericana de la Salud y la Organización Mundial de la Salud (OPS/OMS) otorgaron a Costa Rica, El Salvador y Surinam el premio Campeones contra el Paludismo por sus esfuerzos para reducir los casos y las muertes por la malaria en sus países en los últimos 15 años.

Quince años atrás, la malaria enfermaba a alrededor de 2000 personas en Costa Rica. Los esfuerzos del país para controlarla dieron sus frutos y desde 2013 el país no reporta casos autóctonos de la enfermedad.

Los avances de estos países "afirman aún más nuestra creencia de que podemos efectivamente eliminar la malaria en varias áreas (de la región) en los próximos años", sostuvo Francisco Becerra, subdirector de la OPS, oficina regional para las Américas de la Organización Mundial de la Salud (OMS).

Los logros de Costa Rica fueron alcanzados gracias a la puesta en marcha de su Plan Nacional para Eliminar la Malaria, el que incluye el tratamiento supervisado y las visitas domiciliarias de los Equipos Básicos de Atención Integral (EBAIS), quienes a caballo, motocicleta, barco o a pie, visitan las comunidades. Su red de 126 laboratorios y la integración de la atención de la malaria en la red de salud han permitido detectar rápidamente la enfermedad y prevenir brotes.

Por su parte, El Salvador ha logrado una disminución del 98,9% de los casos desde el 2000, y no ha reportado muertes desde 1998. En 2014, el país registró solo ocho casos confirmados de malaria, de los cuales dos fueron importados. La cifra fue la más baja en la historia del país. El éxito se adjudica al fortalecimiento de las actividades de vigilancia del Ministerio de Salud, a la búsqueda activa de casos, el tratamiento supervisado y el fuerte financiamiento nacional.

En Surinam, la malaria ha sido prácticamente eliminada en las villas del interior que antes tenían las tasas de transmisión más altas de las Américas, y se han reducido a menos de 90 los casos autóctonos cada año. En 2014 y 2015, el país no registró fallecimientos por la enfermedad.

Estos avances fueron alcanzados a través de intervenciones altamente proactivas e innovadoras enfocadas principalmente en las áreas y poblaciones en riesgo, como los mineros irregulares. El país mejoró el acceso al diagnóstico y tratamiento en zonas de difícil acceso, creó una clínica de malaria en su capital y generó alianzas público-privadas para detener la enfermedad.

Hacia la eliminación

A nivel regional, entre 2000 y 2014 una ampliación de las intervenciones contra la malaria ayudó a reducir los casos en un 67% (de casi 1,2 millones en 2000 a 375.000 en 2014) y las muertes relacionadas con malaria en un 79% (de 390 en 2000 a 89 en 2014), muy superior al promedio mundial (37% y 60% respectivamente).

Ahora, el Plan de Acción para la Eliminación de la Malaria en las Américas 2016 - 2020 de la OPS, que está alineado con la Estrategia Técnica Mundial (GTS) de la OMS busca ayudar a los países a acelerar las acciones y aumentar las inversiones para poner fin a esta enfermedad para 2030.

En el marco de un panel de expertos organizado por la OPS y sus socios en Washington para celebrar el Día del Paludismo en las Américas, el Almirante Timothy Ziemer, coordinador global para la Iniciativa del Presidente de los Estados Unidos para la Malaria, afirmó que "la inversión para controlar el paludismo es de las más inteligentes porque protege la salud, fomenta el desarrollo y beneficia a los más pobres".

Ziemer contó cómo la lucha contra la malaria se fue transformando en la última década al pasar de esfuerzos para controlarla y prevenir casos, a "la visión audaz y temeraria de la eliminación".

El funcionario del Gobierno norteamericano celebró el progreso regional, reconoció que la enfermedad es aún "una amenaza enorme" y reafirmó el compromiso de los Estados Unidos de trabajar con la OPS/OMS y los socios para llegar a la meta de la eliminación en 2030. En ese sentido, adelantó que su país aumentará los fondos que destina para combatir la malaria.

"La malaria sigue siendo un desafío formidable en la región y es más difícil de controlar y eliminar entre las poblaciones en situaciones de vulnerabilidad, como pueblos indígenas, migrantes, mineros y trabajadores agrícolas", consideró el subdirector de la OPS.

Francisco Becerra pidió no subestimar a la enfermedad debido a los logros alcanzados, ya que, dijo, los brotes pueden ocurrir no sólo en los países endémicos, sino también en aquellos que están libres de la enfermedad.