Saltar a contenido
Información para: Medios Jóvenes Investigadores Sociedad Civil Empresas
 

Más de 300.000 niños murieron por enfermedades diarreicas relacionadas con la falta de agua, saneamiento e higiene en 2015

UNICEF/LeMoyne
UN035684.JPG
(14 de octubre de 2016).- En vísperas del Día Mundial del Lavado de Manos, UNICEF afirma que en 2015, más de 300,000 niños y niñas menores de cinco años murieron en todo el mundo por enfermedades diarreicas, relacionadas con la falta de agua potable y saneamiento. Esto significa la muerte diaria de 800 niños. Sin embargo, muchas de estas muertes se podrían haber evitado a través de una acción tan sencilla como lavarse las manos con agua y jabón.

"Cada año, 1.4 millones de niños y niñas mueren por enfermedades prevenibles como la neumonía y la diarrea", dijo el jefe de agua, saneamiento e higiene de UNICEF, Sanjay Wijesekera. "Se trata de una cifra abrumadora, que se podría reducir a través del trabajo con niños y familias para que adopten una solución muy sencilla: el lavado de manos. Sabemos, por ejemplo, que el lavado de manos con agua y jabón después de ir al baño y antes de comer podría reducir la incidencia de enfermedades diarreicas en un 40 por ciento".

El cólera se extiende a gran velocidad en Haití tras el paso del huracán Matthew. Al otro lado del mundo, en Yemen, un país devastado por la guerra, se ha producido un nuevo brote de esta enfermedad. En este contexto, UNICEF promueve que los niños, niñas, familias y comunidades conviertan el lavado de manos con jabón y agua en una práctica cotidiana para prevenir el contagio de enfermedades.

Una correcta práctica del lavado de manos también contribuye a un desarrollo sano del niño, ya que ayuda a que permanezca en la escuela. El lavado de manos mejora la asistencia escolar al reducir el contagio de enfermedades prevenibles, lo que significa que los niños y niñas no se tienen que quedar en casa por estar enfermos.

"El lavado de manos tiene sentido como medida preventiva para mantener a los niños a salvo de las enfermedades; es simple, rentable y ha demostrado salvar vidas", dijo Wijesekera.

Se teme que en Haití, un país con una débil infraestructura de agua y saneamiento, y con persistentes brotes de cólera, han aumentado los casos de esta enfermedad y de diarrea aguda, desde el paso del huracán Matthew el 4 de octubre.

"Es una pesadilla para todos", dijo Marc Vincent, representante de UNICEF en Haití. "Casi dos semanas después del huracán, el cólera puede estar expandiéndose en zonas donde antes no existía y la diarrea se apodera de niños y niñas ya de por sí en condiciones vulnerables. Son imprescindibles acciones inmediatas, la salud de los niños está en peligro".