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Los niños carecen de nutrición para su desarrollo

UNICEF/Ferguson
UNI161645.JPG (14 de octubre de 2016).- Un nuevo informe del Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia (UNICEF) señala que cinco de cada seis niños menores de dos años no consumen la cantidad suficiente de alimentos, ni los nutrientes adecuados para su edad, lo que los priva de la nutrición necesaria en la etapa más crítica de su desarrollo físico y cognitivo.

"Durante la primera infancia y la niñez, los niños y niñas necesitan más nutrientes que en cualquier otra etapa de su vida. Sin embargo, los cuerpos y los cerebros de millones de niños pequeños no desarrollan todo su potencial, porque no reciben la cantidad de alimentos y nutrientes necesarios en esta etapa", aseguró France Begin, Asesora Superior de Nutrición de UNICEF.

"La nutrición precaria en una edad tan temprana causa daños físicos y mentales irreversibles", expuso.

Los datos proporcionados por UNICEF revelan que las prácticas nutricionales inadecuadas, como la introducción tardía de alimentos sólidos, las comidas poco frecuentes y la falta de variedad en la alimentación, están muy extendidas, lo que priva a los niños y niñas de los nutrientes esenciales para sus cuerpos, sus huesos y sus cerebros cuando están en pleno desarrollo y más los necesitan.
El informe menciona que las niñas y los niños pequeños dan sus primeros bocados demasiado tarde, puesto que uno de cada cinco bebés no consume ningún alimento sólido, complementario a la lactancia materna, antes de cumplir los 11 meses de edad.

La mitad de los niños de entre seis meses y dos años de edad no consumen la cantidad mínima de alimentos que deberían para su edad, lo que aumenta el peligro de que sufran retraso en el crecimiento.
También indica que sólo menos de una tercera parte de los niños de este grupo de edad, lleva una dieta variada, es decir, ingiere alimentos de cuatro o más grupos alimenticios. Al no hacerlo causa deficiencias en vitaminas y minerales.

El reporte de UNICEF explica que cerca de la mitad de los niños y niñas en edad preescolar sufren anemia, mientras que sólo la mitad de los niños de entre 6 y 11 meses consumen alimentos procedentes de animales, como pescado, carne, huevos y lácteos, esenciales para proporcionar hierro y zinc.

El elevado precio de los alimentos procedentes de animales dificulta que las familias mejoren la dieta de sus hijos e hijas. En África Subsahariana y en Asia Meridional, sólo uno de cada seis niños de entre seis y 11 meses en los hogares más pobres llevan una dieta mínimamente diversa, en comparación con 1 de cada 3 en las familias más ricas.

Por lo tanto, UNICEF asegura que mejorar la nutrición de los niños y niñas más pequeñas podría salvar 100.000 vidas al año en el mundo.

Para lograr que las niñas y los niños más pobres puedan tener acceso a alimentos nutritivos, es necesario que los gobiernos y el sector privado aumenten la inversión y la dirijan a quienes más la necesitan.

Las transferencias en efectivo o en especie para las familias más vulnerables, los programas de diversificación de cultivos y el refuerzo de alimentos esenciales son fundamentales para una mejor nutrición de las niñas y los niños más pequeños.

Además de agua segura y saneamiento, críticos para prevenir enfermedades; los servicios de salud en las comunidades que brindan asesoría a las y los cuidadores para mejorar prácticas de alimentación, son fundamentales y determinantes para prevenir la diarrea en los niños y las niñas.

"No podemos permitirnos fracasar en nuestra lucha por mejorar la nutrición de las niñas y niños pequeños. Su capacidad para crecer, aprender y contribuir al futuro de sus países depende de ello", aseguró Begin.