Saltar a contenido
Información para: Medios Jóvenes Investigadores Sociedad Civil Empresas
 

El mundo no puede pagar el precio de la violencia contra las mujeres: Ban Ki-moon

Foto: ONU/Eskinder Debebe
Ban-Ki-moon naranja.jpg
(25 de noviembre de 2016).- El Secretario General de la ONU, Ban Ki-moon, afirmó que la violencia contra las mujeres y las niñas no es solamente una violación de los derechos humanos, sino también una pandemia de salud pública y un serio obstáculo para el desarrollo sostenible del mundo.

Ban hizo esta declaración porque el 25 de noviembre de cada año se conmemora el Día Internacional para la Eliminación de la Violencia contra la Mujer, conocido también como "Día Naranja".

"La violencia contra las mujeres y las niñas supone grandes costos a las familias, las comunidades y las economías. Cuando las mujeres no pueden trabajar como resultado de la violencia, el empleo y los ingresos necesarios también corren peligro, así como la autonomía y la capacidad para abandonar las relaciones abusivas", dijo el Secretario General.

"La violencia contra las mujeres también produce pérdidas de productividad para las empresas y drena los recursos de los servicios sociales, el sistema de justicia y los organismos de atención de la salud. La violencia doméstica e íntima sigue siendo generalizada, agravada por la impunidad de esos crímenes. El resultado neto es un enorme sufrimiento, así como la exclusión de las mujeres de desempeñar su papel pleno y legítimo en la sociedad", agregó.

La violencia contra mujeres y niñas, afirmó, persiste a diario en todo el mundo y los esfuerzos para abordar este desafío, aunque ricos en compromiso político, están crónicamente subfinanciados.

"El mundo no puede pagar este precio", advirtió.

No obstante, afirmó que "todavía hay mucho más que podemos y debemos hacer para convertir esta conciencia en prevención y en respuesta significativa".

Desde 2008, la ONU lanzó la campaña Únete para poner fin a la violencia contra la mujer, que exige una acción mundial para aumentar los recursos y promover soluciones.

Por lo tanto, Ban Ki-moon exhortó a los gobiernos a que demuestren su compromiso aumentando drásticamente el gasto nacional en todas las esferas pertinentes, en particular en apoyo de los movimientos de mujeres y de las organizaciones de la sociedad civil.

También alentó a los líderes mundiales a que contribuyan con ONU Mujeres y con el Fondo Fiduciario de las Naciones Unidas para poner fin a la violencia contra la mujer, e instó al sector privado, a las filantropías y a los ciudadanos para que también hagan su parte.

"Hoy, estamos viendo el mundo iluminado en naranja, simbolizando un futuro brillante para mujeres y niñas. Con inversión dedicada, podemos mantener estas luces brillantes, defender los derechos humanos y eliminar la violencia contra las mujeres y las niñas para siempre", concluyó.