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El calentamiento de la Tierra amenaza con liberar grandes cantidades de carbono almacenado en los suelos, alerta agencia de la ONU

Foto: FAO/Olivier Asselin
04-20-2015Soil_Food.jpg (21 de marzo de 2017).- El aumento de las temperaturas y la frecuencia de fenómenos meteorológicos extremos podrían provocar la liberación de grandes cantidades de carbono almacenado en los suelos, indica la Organización de Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO), advirtiendo que una gestión deficiente de los suelos podrían dificultar los esfuerzos para frenar el cambio climático.

El carbono es capturado bajo tierra tras haber sido "fijado" de la atmósfera a través de las plantas o los residuos orgánicos, y posteriormente incorporado a los suelos a través de procesos en gran medida naturales, lo cual crea una enorme reserva de carbono. Pero cuando el suelo se ve perturbado o degradado, el carbono atrapado y otros gases de efecto invernadero fruto de la descomposición, se liberan nuevamente a la atmósfera.

"Ello significa que la reserva de carbono del suelo de la Tierra podría liberar enormes cantidades de gases de efecto invernadero a la atmósfera, o capturar mayores volúmenes, dependiendo de las decisiones de gestión que tomemos en el futuro", explica estudio de la FAO publicado este martes durante un simposio internacional sobre el carbono orgánico del suelo que se lleva a cabo en Roma, Italia.

En su alocución, el Director General de la FAO, José Graziano da Silva, destacó que más allá de su papel crítico como sumidero de carbono, los suelos sanos sustentan múltiples procesos ambientales de los que depende la humanidad y que son la base de la seguridad alimentaria mundial.

"Los suelos con alto contenido de carbono orgánico explicó tienden a ser más fértiles y productivos, más capaces de purificar el agua, y ayudar a aumentar la resiliencia de los medios de subsistencia a los impactos del cambio climático".

Esto significa que mejorar la salud de los suelos del planeta y aumentar su contenido de carbono orgánico es fundamental para alcanzar varios de los Objetivos de Desarrollo Sostenible establecidos en la Agenda 2030 de la ONU, en especial el segundo objetivo de erradicar el hambre y la malnutrición.

El informe de la FAO indica que un tercio de los suelos del planeta ya están degradados, provocando una merma significativa de las reservas mundiales de carbono orgánico del suelo y liberando hasta 100 gigatoneladas (Gt) a la atmósfera.

Un daño adicional a las reservas de carbono del suelo, derivado de una gestión deficiente de los suelos, dificultará los esfuerzos para limitar el aumento de la temperatura global y evitar mayores inundaciones, sequías y otras consecuencias del cambio climático, advierten los expertos.

Mientras tanto, el aumento de las temperaturas y la frecuencia de fenómenos meteorológicos extremos provocará pérdidas adicionales de carbono orgánico del suelo, haciendo que mejorar la gestión resulte más urgente si cabe.

Especialmente preocupantes son los suelos con un elevado contenido orgánico, como las turberas y las zonas de permafrost vulnerables a la temperatura. Estos "puntos críticos" se convertirán probablemente en fuentes netas de emisiones de gases de efecto invernadero en el futuro, a no ser que se realicen intervenciones eficaces.

Los principales gases de efecto invernadero emitidos por el suelo son el dióxido de carbono y el metano; otro es el óxido nitroso, cuya emisión está provocada cada vez más por la actividad humana en el sector ganadero.
"La gestión de los suelos podría determinar el éxito o el fracaso de los esfuerzos frente al cambio climático", advirtió la FAO
Por lo tanto, la agencia de la ONU señaló que es necesario aprovechar al máximo los sumideros de carbono

Existen muchas prácticas agrícolas y de ordenación de tierras que pueden conservar e incrementar el carbono orgánico del suelo: esto no sólo mitiga el calentamiento global, sino que también ofrece múltiples beneficios adicionales.

Algunos estudios sugieren que la rehabilitación de las tierras agrícolas y degradadas podría eliminar hasta 51 Gt de carbono de la atmósfera. Otros estiman que la adopción de prácticas agrícolas que conservan el carbono orgánico del suelo puede aumentar la producción alimentaria en 17,6 megatoneladas al año.

Mejorar la salud del suelo no sólo contribuirá a incrementar la productividad agrícola local, sino que también aumentará notablemente la resiliencia de los agricultores y las comunidades agrícolas.

Sin embargo, la adopción de prácticas sostenibles de gestión de los suelos continúa siendo relativamente infrecuente, debido a los obstáculos financieros, técnicos e institucionales, así como a la falta de información y conocimientos.