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Cómo romper el ciclo de la pobreza crónica en América Latina y el Caribe

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(13 de marzo de 2015).- (9 de marzo de 2015) Nuevo análisis hecho por el Banco Mundial, subraya la necesidad de mejorar la coordinación y atención a obstáculos de comportamiento junto con políticas sociales y económicas efectivas.

Uno de cada cinco latinoamericanos o alrededor de 130 millones de personas no han conocido nada distinto a la pobreza, subsistiendo con menos de US$4 al día a lo largo de sus vidas. Estos son los pobres crónicos de la región, que han permanecido en ese estado a pesar de los avances sin precedentes contra la pobreza de América Latina y el Caribe desde comienzos de siglo.

Su situación se torna más precaria a medida que el auge económico que tanto contribuyó a reducir la pobreza comienza a menguar. El crecimiento del PIB regional se redujo desde un 6 por ciento en 2010 al 0,8 por ciento estimado para 2014. Esta contracción probablemente elimine uno de los principales motores detrás de la fuerte contracción en la pobreza: un mejor mercado de trabajo.

Un nuevo informe del Banco Mundial, Los olvidados, pobreza crónica en América Latina y el Caribe, analiza más de cerca a los pobres crónicos de la región, quiénes son y dónde están, y cómo las políticas y el modo de pensar tendrán que cambiar para poder asistirlos de manera más efectiva.

Entre los principales hallazgos del informe se encontraron variaciones significativas entre los países y dentro de estos, extendiéndose el tema a los planos rurales y urbanos.

"Además de enfocarse en acceso a servicios básicos y buenos puestos de trabajo, las políticas también deben tener en cuenta las verdaderas barreras sociales y aspiracionales que los pobres crónicos enfrentan en América Latina", dice Ana Revenga, Directora Sénior para Pobreza en el Grupo del Banco Mundial. "Si no se aborda este asunto, será muy fácil que los más vulnerables sean ignorados por las redes de protección social, independientemente de lo bien enfocados que estén estos programas".