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América Latina, la segunda productora mundial de carbón

Foto: FAO/Sean Gallagher
carbón.jpg (23 de marzo de 2017).- La Organización de Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO) hizo un llamado a volver más eficiente la producción y uso del carbón vegetal para reducir las emisiones de gases de efecto invernadero.

Un informe de la FAO titulado La transición del carbón publicado este jueves indica que América Latina y el Caribe produjo cerca de 8.9 millones de toneladas de carbón en 2015, sólo superada por África, que produjo el 62%, 32 millones de toneladas.

No obstante, el documento señala que en 2010, la región emitió 371 millones de toneladas métricas de dióxido de carbono (CO2), por el uso de madera y carbón, 297 millones de toneladas provinieron de la madera y 74 millones de toneladas de CO2 por el uso y producción de carbón.

Cerca del 7% de las necesidades energéticas primarias de América Latina fueron cubiertas en 2010 con energía proveniente de la madera.

Brasil no sólo es el mayor productor en la región, sino el país que produce más carbón vegetal en todo el mundo, al generar en 2015 6.2 millones de toneladas, es decir, el 12 % de la producción global.

Más del 90% del carbón derivado de la madera en Brasil es utilizado por el sector industrial, con la industria metalúrgica utilizando el 80% del total.

En otros países de la región, en cambio, el carbón se utiliza sobre todo en la industria de los alimentos y en los hogares.

De acuerdo con la FAO, cerca de la mitad de la población en Centroamérica depende de la leña y el carbón para satisfacer sus necesidades energéticas básicas. El consumo de leña en Centroamérica en 2013 fue de 42.5 millones de metros cúbicos.

El mayor porcentaje del consumo de leña es para cocinar los alimentos y en menor proporción se utiliza como calefacción y en la pequeña industria.

Por lo tanto, la FAO llamó a los gobiernos de la región a crear un entorno político propicio y un clima de inversión atractivo para la transición a un sector más ecológico del carbón vegetal.

Según el estudio, a nivel global, un cambio de estufas u hornos tradicionales a hornos modernos y eficientes para la producción de carbón podría reducir las emisiones de gases de efecto invernadero en un 80%.

La transición desde cocinas tradicionales a otras mejoradas de última generación podría reducir las emisiones en alrededor del 60% a nivel global.