Saltar a contenido
Información para: Medios Jóvenes Investigadores Sociedad Civil Empresas
 

La OIM libera fondos para la crisis de migrantes en el mar de Andamán y exhorta a que se tomen medidas para salvar vidas

07-24-hcr-syrian.jpg

(19 de mayo de 2015).- La liberación de fondos del Mecanismo de Financiación de la OIM de Situaciones de Emergencia Relativas a la Migración permitirá la ampliación de las iniciativas de ayuda para migrantes que actualmente se encuentran en tierra firme, y para ayudar a unos 6.000 migrantes varados en el mar en al menos seis barcos frente a Indonesia, Tailandia y Malasia.

La OIM solicita a la comunidad internacional que tome medidas urgentes para salvar la vida a miles de solicitantes de asilo y migrantes abandonados. Se ha informado de muertes a bordo de algunos buques y se teme que los migrantes que se encuentran en el mar no sobrevivirán por mucho tiempo más si se quedan sin comida y agua.

Un barco está sumamente cerca de tierra firme y los migrantes se pueden comunicar de forma intermitente a través de un teléfono móvil. Fueron abandonados por los traficantes que ya no los pueden llevar a tierra firme en Tailandia como en el pasado, ya que recientemente ese país comenzó una campaña de represión de los traficantes de personas. Según información proporcionada por la OIM, hay otros miles de migrantes que se encuentran en el océano abierto.

"Esto es un crimen atroz perpetrado por traficantes en contra de personas sumadamente vulnerables", declaró el Director General de la OIM, Embajador William Lacy Swing. "No podemos permanecer de brazos cruzados y presenciar cómo hombres, mujeres y niños mueren agonizando de sed a pocos kilómetros de tierra firme".

Mientras que la atención del mundo se centra en la crisis que se desarrolla en el Mediterráneo desde hace tres meses, esta segunda situación mortal que implica el maltrato de migrantes surgió en el mar de Andamán y el estrecho de Malaca.

"Todos, incluidos los gobiernos, la navegación comercial y las organizaciones internacionales, deben considerar esto una prioridad absoluta", subrayó, al tiempo que anunció la liberación de una asignación inicial de USD 1 millón de fondos de emergencia de la OIM para ayudar a los migrantes.

Unos 6.000 migrantes - originarios de Myanmar y Bangladesh y todos ellos víctimas de bandas de trata de personas- han permanecido en el mar en barcos de pesca hacinados desde principios de marzo. Ayer en un barco los traficantes disuadieron a los migrantes de desembarcar en Tailandia, cuyo gobierno había ofrecido aceptarlos por razones humanitarias.

"Los traficantes los convencieron de que no atracaran en Tailandia sino que continuaran el viaje para tratar de llegar a Malasia", dio a conocer el Jefe de Misión de la OIM de Tailandia, Jeffrey Labovitz, quien dirige las iniciativas de la OIM para resolver la crisis. "Por razones humanitarias, el gobierno estaba dispuesto a permitir que el barco tocara tierra, pero trágicamente los migrantes fueron persuadidos de permanecer en alta mar. Según se ha sabido, ya murieron diez migrantes en este barco".

En otras partes de la región, la OIM envió rápidamente a un equipo médico a Aceh en el norte de Indonesia, cuando se enteró de la llegada de un barco que transportaba a 582 migrantes. El equipo presta ayuda a las autoridades en los aspectos de alimentación, atención médica, refugio y demás asistencia urgente.

Asimismo, a principios de esta semana el Gobierno de Malasia recibió a algunos migrantes, pero hasta donde la OIM ha podido comprobar, desde entonces nadie más ha desembarcado en ninguno de los países en cuestión.

Por otro lado, la OIM está prestando asistencia sanitaria y alimentaria a más de 60 migrantes que se perdieron en los bosques del sur de Tailandia, abandonados por los traficantes. Otros 178 migrantes permanecen detenidos en Tailandia y están siendo investigados para determinar su situación. Más al norte se encontró a 74 migrantes muertos de hambre y sed, también abandonados por los traficantes.

Se calcula que en los últimos tres años, unos 160.000 migrantes procedentes de las costas de Myanmar y Bangladesh han sido víctimas de tráfico ilícito por vía marítima a Tailandia antes de que se les llevara por tierra a Malasia. El descubrimiento a principios de mayo de fosas comunes en varios campamentos de traficantes impulsó una ofensiva en Tailandia y posteriormente en Malasia.

En esta etapa, la ruta de tráfico ilícito de personas quedó interrumpida y los barcos han dejado de venir. Hasta la fecha, más de 1.500 inmigrantes han logrado desembarcar en Indonesia y Malasia y están recibiendo asistencia humanitaria vital. Otros 400 regresaron a Myanmar y Bangladesh. Miles no han sido tan afortunados y permanecen en el limbo flotando en alta mar.