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El PMA amplía la respuesta al terremoto de Nepal y destaca la necesidad de fondos

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Dos semanas después de lanzar la operación de emergencia tras el terremoto, el Programa Mundial de Alimentos de las Naciones Unidas (PMA) advierte de que la asistencia alimentaria es una necesidad cada vez más urgente debido a los graves desafíos logísticos que supone llegar a cientos de miles de supervivientes en algunos de los puntos más afectados y en las áreas más remotas de Nepal.

El PMA, con otras organizaciones humanitarias, ha distribuido comida a 300.000 personas desde el seísmo y está movilizando más helicópteros y flotas de camiones pequeños para llevar la asistencia a las áreas rurales de más difícil acceso donde las carreteras no existen o están muy deterioradas. El PMA está abriendo también una ruta terrestre desde la India para rebajar la presión sobre el aeropuerto de Katmandú. Pero el PMA, financiado exclusivamente con las aportaciones voluntarias de gobiernos, empresas y particulares, está teniendo dificultades para conseguir financiación para esta compleja y costosa operación.

"La población nepalí es resistente, pero no podemos esperar que familias enteras vivan en las ruinas de sus casas, con escasa comida y sin un techo cuando se acerca la época de los monzones" afirma Richard Ragan, quien está coordinando la operación del PMA. "De ninguna manera queremos que una falta de recursos nos fuerce a limitar la asistencia que estamos proveyendo".

Tras la prioridad inicial de los esfuerzos de búsqueda y rescate de supervivientes, refugio, agua y suministros médicos, la necesidad de alimentos aumenta de forma urgente. Uno de los millones de afectados por el desastre es Sanjay Tamang, padre de tres hijos en el distrito de Sindhupalchok. Sanjay puede alimentar a su familia después de recibir arroz del PMA.

"Nuestra casa está completamente destruida. No tenemos nada más que lo puesto," dice.

Muchos de los afectados en las zonas rurales más remotas eran agricultores de subsistencia que perdieron los cultivos que se cosecharon justo antes del terremoto.

Las familias necesitan con urgencia alimentos para llevarlos hasta la próxima cosecha, mientras reconstruyen sus medios de vida perdidos.

Hasta el momento, solo el cuatro por ciento de la operación de emergencia del PMA está financiada, y muchos de los servicios comunes y distribuciones de alimentos están siendo cubiertos por fondos propios que están llegando al límite. Es vital que la respuesta de la comunidad internacional encare las inmensas necesidades de los nepalíes.

El PMA agradece las rápidas contribuciones realizadas por Dinamarca, Liechtenstein, donantes privados y el Fondo Central para Respuesta a Emergencias de las Naciones Unidas (CERF, en sus siglas en inglés). Debido a los compromisos adquiridos se espera que lleguen pronto contribuciones también de los Estados Unidos y de Canadá.

El Departamento para el Desarrollo Internacional del Reino Unido financió un Centro de Socorro que se abrió en el aeropuerto internacional de Katmandú un mes antes del terremoto. Este espacio es la base desde la que el PMA proporciona servicios de logística para la comunidad humanitaria en general.

La Unión Europea financió una red de monitores de seguridad alimentaria en Nepal (NeKSAP) que recoge la información que permite al PMA realizar una rápida evaluación del impacto del terremoto en el suministro de alimentos.

El PMA necesita 116,5 millones de dólares para garantizar alimentos a 1,4 millones de personas durante los próximos tres meses. Un montante adicional de 34 millones de dólares es necesario para proveer a la comunidad humanitaria la logística, las telecomunicaciones y los servicios aéreos que permiten llevar a cabo su labor. Para ello se ha puesto en marcha un llamamiento online de ayuda en es.wfp.org/nepal.