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Este concepto trascendió los indicadores tradicionales del progreso económico y planteó la posibilidad de aglutinar mayor información.

El Índice de Desarrollo Humano en México: cambios metodológicos e información para las entidades federativas

IDH.JPGEl primer Informe Mundial sobre Desarrollo Humano introdujo, en 1990, un nuevo enfoque sobre la manera de entender el progreso social. Al orientar la atención en las libertades personal y colectiva, este concepto trascendió los indicadores tradicionales del progreso económico y planteó la posibilidad de aglutinar mayor información que refleje el derecho fundamental de tener una vida larga y saludable, creativa y digna. Es así que el Índice de Desarrollo Humano (IDH) permitió monitorear el progreso de las naciones con un instrumento que conjuga la longevidad de las personas, su educación y el nivel de ingreso necesario para una vida digna.

Desde entonces, el enfoque sobre desarrollo humano ha sido lo suficientemente extenso para acoger nuevas inquietudes y ampliar el limitado alcance de una medida simple en su interpretación pero sofisticada en su concepto. En el año 2010, en el veinte aniversario de su aparición, el IDH se presentó en el Informe sobre Desarrollo Humano a nivel mundial como una medida reestructurada, que incrementa su capacidad de evaluación y su precisión para capturar algunas características de la libertad humana.

Ante ello, la Oficina de Investigación sobre Desarrollo Humano del PNUD-México realizó, en 2011, el análisis que permitiera la adopción de esta medida para el ámbito mexicano. Este documento revela el nuevo panorama del desarrollo humano para las entidades federativas a partir de la información más actual para el país y los nuevos métodos adoptados mundialmente.

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