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COMUNICADO

Según el informe de las Naciones Unidades, el crecimiento se acelerará en América Latina y el Caribe en 2014

*La resiliencia de la región y la recuperación de los países desarrollados contribuirán a la expansión de la economía. No obstante, muchos países continuarán en situación de vulnerabilidad frente a determinados riesgos internos y externos que podrían suponer un revés para sus economías.

América Latina y el Caribe acelerarán su crecimiento del 2,6% en 2013 hasta un 3,6% y 4,1% en los próximos dos años, de acuerdo con el informe de las Naciones Unidas titulado Situación y perspectivas de la economía mundial 2014 publicado hoy.

El informe atribuye el crecimiento positivo en 2014-2015 a unas políticas macroeconómicas acertadas, a la fuerte demanda interna y a la recuperación gradual de las economías desarrolladas. No obstante, recuerda que el crecimiento económico continúa dependiendo del crecimiento de otras economías, principalmente la zona del euro, los Estados Unidos de América y China, cuyo crecimiento se produce ahora mismo a un ritmo más lento que en años anteriores.

Además de los riesgos internos, los países de América Latina y el Caribe deben hacer frente a la alta volatilidad
de las entradas de capital. El informe subraya que la región tendrá que coordinar las políticas fiscales, monetarias y cambiarias para preservar la estabilidad financiera y estimular el crecimiento económico.

En 2013, a pesar del crecimiento experimentado por la región, la expansión económica resultó dispar. Sudamérica se situó a la cabeza con un crecimiento del 3,2% del producto interno bruto (PIB) en 2013 frente a un 2,5% en 2012, debido a un repunte en la Argentina y el Brasil. Por el contrario, la actividad económica en México y Centroamérica parece haberse ralentizado hasta un 1,5% en 2013, frente al 4,0% en 2012, en parte debido a que la economía mexicana ha debido hacer frente a obstáculos estructurales y a que el crecimiento del PIB se frenó de forma importante hasta solo un 1,2%.

A pesar de estos reveses, las previsiones para los dos próximos años para México y Centroamérica son positivas según el informe. Las economías centroamericanas crecerán a un mayor ritmo y se beneficiarán en parte de las previsiones de unas tasas de crecimiento superiores para la economía estadounidense.

El Gobierno mexicano también ha anunciado una serie de reformas que deberían resolver algunas de las deficiencias
estructurales existentes, por ejemplo en el sector de la energía, lo que podría estimular la inversión privada.
Se prevé que la economía del país crezca un 4,0% en 2014 y un 4,2% en 2015.

El Caribe sigue luchando para recuperarse de la crisis financiera

La región del Caribe todavía sigue intentando recuperarse del impacto de la crisis financiera mundial de 2008. Las previsiones para 2013 señalan que la economía del Caribe crecerá un 2,4%, a un ritmo ligeramente menor que en los dos últimos años.

La demanda externa se ha visto contenida, sobre todo en el sector del turismo, dada la relativamente lenta recuperación económica de los Estados Unidos y Europa. Asimismo, los exportadores del Caribe se han visto afectados
por el descenso de los precios de los productos básicos, mientras que también se ha producido una disminución de la
demanda interna debido a las medidas de austeridad fiscal y a las altas tasas de desempleo. Sin embargo, se espera que las previsiones de recuperación económica de las economías desarrolladas impulsen el sector del turismo y contagien a otros sectores, hasta llevar el crecimiento del PIB de la subregión a un 3,3% y 3,8% en 2014 y 2015, respectivamente.

Las perspectivas sobre la inflación apuntan a una estabilidad

Las previsiones sobre la inflación en América Latina y el Caribe son de relativa estabilidad. La tasa de inflación general se situó en un 6,7%, 0,7 puntos porcentuales por encima de 2012. Este ligero aumento es el resultado de la subida de los precios de los alimentos y de las políticas monetarias expansivas de algunos países desde mediados de 2012. La República Bolivariana de Venezuela presenta la tasa de inflación más alta de la región en 2013, como consecuencia de la fuerte devaluación monetaria y del aumento de los problemas de suministro de algunos productos. Se prevé que la inflación del resto de la región continúe relativamente estable en 2014.

Durante 2013, los países latinoamericanos adoptaron una amplia variedad de políticas monetarias para hacer frente a la inflación y promover la actividad económica, pero, a medida que aumentaban las presiones inflacionistas y disminuían los tipos de cambio, muchos países, como el Brasil, Guatemala y la República Dominicana, comenzaron a aplicar una política monetaria más estricta.

La reducción de los estímulos monetarios de la Reserva Federal de los Estados Unidos afectará de forma negativa a América Latina y el Caribe

En 2014, a medida que la Reserva Federal prepare la reducción gradual del programa de flexibilización cuantitativa, cuyo objetivo es el de estimular la economía mediante la compra de bonos del Estado y otros activos financieros a largo plazo, lo que aumenta la oferta de dinero y disminuye los tipos de interés, es probable que los inversores busquen tipos de interés más altos en los Estados Unidos. Por este motivo, se prevé que las corrientes de capital privado a América Latina y el Caribe se ralenticen, lo que contribuirá a la depreciación monetaria y a la volatilidad de los mercados bursátiles. Por el lado positivo, como la región ha acumulado importantes reservas internacionales, las autoridades monetarias dispondrán de un margen de maniobra para hacer frente a la volatilidad monetaria.

Los déficits gemelos aumentarán la vulnerabilidad de la región

El informe avisa que América Latina y el Caribe se enfrentan a una mayor vulnerabilidad económica ya que los países presentarán déficits gemelos, es decir, déficit fiscal y déficit por cuenta corriente. El déficit fiscal hace referencia a la situación en la que el gasto del gobierno es superior a los ingresos que genera, mientras que el déficit por cuenta corriente se produce principalmente porque el valor de los bienes y servicios que un país exporta es menor que el valor de los que importa. Bajo estas circunstancias, los gobiernos deberán hacer frente a demandas contrapuestas. La presión del mercado requerirá el fortalecimiento de las cuentas fiscales, pero al mismo tiempo está creciendo la presión social para lograr unos mejores servicios públicos, como lo acreditan las protestas a gran escala en algunos países de la región.

Numerosos países, como la Argentina, Chile, el Ecuador, El Salvador, Guatemala, México, Panamá, el Perú y la República Dominicana, ejecutaron reformas fiscales en 2012-2013 en un intento de ampliar la base impositiva y aumentar los ingresos fiscales. Aunque estas reformas fueron importantes, no fueron suficientes para compensar la pérdida de ingresos públicos debida a la ralentización económica, según el informe.

Al mismo tiempo, el gasto público tendió a subir durante 2013, especialmente en Sudamérica, como parte de los esfuerzos de impulso de la demanda interna. El gasto aumentó por encima de la tasa de crecimiento medio del PIB en la Argentina, Chile, Colombia, el Ecuador, el Estado Plurinacional de Bolivia, el Paraguay, el Perú y el Uruguay. El informe apunta a que los equilibrios fiscales se deteriorarán en 2013 y a que algunos gobiernos podrán sufrir más dificultades a la hora de proporcionar estímulos fiscales, en caso de que las condiciones económicas se deterioraran aún más.

Entretanto, se espera un aumento en la región del déficit por cuenta corriente en 2013, debido principalmente
al deterioro de la balanza comercial de bienes, ya que, en los últimos años, las importaciones han crecido
más rápidamente que las exportaciones, lo que ha mermado el superávit comercial. Además, el pobre rendimiento
del mercado turístico entrante ha empeorado el déficit comercial de servicios, sobre todo en el Caribe.

En 2014 y 2015, dado que se espera que mejore la situación económica de las economías desarrolladas, la demanda de exportaciones desde América Latina y el Caribe debería generar mayores ingresos y reducir el déficit por cuenta corriente de la región. No obstante, la desaceleración de la actividad económica en China, el principal importador de productos básicos de la región, puede disminuir las ganancias comerciales anuales de años anteriores.

Para más información, visite: http://www.un.org/en/development/desa/policy/wesp/index.shtml
Enlace con los medios informativos: Wynne Boelt, boelt@un.org, +1 212-963-8264 - Departamento de
Información Pública de las Naciones Unidas.