Mensaje del Secretario General de las Naciones Unidas, Ban Ki-moon, 2011 aquí
En 1994, aproximadamente 800,000 personas en Rwanda fueron masacrados por sus connacionales, solamente por pertenecer a un grupo étnico en particular.
La matanza comenzó el 7 de abril de 1994, un día después de que el avión que transportaba al presidente de Rwanda, Juvénal Habyarimana y a Cyprien Ntyamira, presidente de Burundi, fuera atacado y derribado antes de aterrizar en Kigali.
La sistemática masacre de hombres, mujeres y niños, que tuvo lugar en el transcurso de aproximadamente 100 días (entre abril y julio de 1994), se desarrolló bajo la mirada de la comunidad internacional. Las atrocidades se cometieron no sólo por la milicia y las fuerzas armadas, si no también por los civiles que atacaron a sus vecinos.
El genocidio fue organizado por dirigentes y funcionario de gobiernos. También los medios de comunicación jugaron un papel importante en el apoyo y movilización de esta matanza. Es por ello que los perpetradores no son personas sin rostro entre la multitud, son individuos identificables que deben ser llevados ante la justicia.
El Día Internacional de Reflexión sobre el Genocidio cometido en Rwanda, surge de la recomendación formulada por el Consejo Ejecutivo de la Unión Africana con motivo de la conmemoración del genocidio cometido en 1994 en dicho país. De esta forma, se plantea como un día internacional de reflexión y reafirmación del compromiso de lucha contra el genocidio en todo el mundo.