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La JIFE exhorta a que se reavive el espíritu de responsabilidad compartida con miras a prevenir el sufrimiento causado por el insuficiente acceso a los medicamentos, el uso indebido de sustancias y el tráfico y producción ilícitos de drogas

La responsabilidad compartida es inherente a la lucha contra las drogas a escala internacional y es el tema principal del informe de la Junta Internacional de Fiscalización de Estupefacientes (JIFE) correspondiente a 2012. Como destaca el Sr. Raymond Yans, Presidente de la JIFE, "la responsabilidad compartida es esencial en los esfuerzos mundiales por prevenir y mitigar el sufrimiento y la pérdida de potencial causados por el consumo de drogas y reducir los efectos nocivos, entre ellos la delincuencia, la violencia y la corrupción, vinculados a los mercados de drogas ilícitas".

La cooperación internacional en la lucha contra las drogas está basada en el principio de la responsabilidad compartida "que entraña el compromiso mutuo de las naciones de perseguir objetivos comunes y la determinación de emprender una política complementaria y una acción conjunta en el marco de los tratados de fiscalización internacional de drogas", como apuntó el Presidente de la JIFE.

La responsabilidad compartida de la vigilancia del comercio internacional de los medicamentos fiscalizados es esencial para que "las personas tengan acceso a los medicamentos para el tratamiento del dolor y las enfermedades, entre ellas trastornos mentales y de otra índole, así como a fin de evitar su distribución ilícita y uso indebido".

Para escuchar el audio completo de la presentación del informe pulse: aquí

En el informe se investiga la evolución histórica del concepto de responsabilidad compartida como principio de derecho internacional en el contexto de la lucha contra las drogas desde 1912, año en que se aprobó la Convención Internacional del Opio de La Haya, hasta llegar a los tres tratados de fiscalización internacional de drogas que hoy conforman el sistema de fiscalización internacional.

En el informe de la JIFE se dirigen varias recomendaciones a los gobiernos y a la comunidad internacional con objeto de promover la lucha contra las drogas en el contexto de la responsabilidad compartida. En esas recomendaciones se presta la debida atención a la necesidad de establecer un delicado equilibrio entre las medidas de reducción de la oferta y la demanda y se destaca la importancia de las medidas de prevención, tratamiento y rehabilitación para reducir la demanda ilícita de drogas.