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El Informe renueva nuestra comprensión del desarrollo actual estatal o mundial y demuestra cuánto se puede aprender a partir de las experiencias de rápido progreso del desarrollo de muchos países en el Sur

El ascenso del Sur: Progreso humano en un mundo diverso analiza la geopolítica de nuestros tiempos, examinando cuestiones y tendencias emergentes, así como a los nuevos actores que están dando forma al paisaje del desarrollo.

El Informe sostiene que la sorprendente transformación de una gran cantidad de países en desarrollo en economías principales dinámicas con creciente influencia política está logrando un impacto significativo en el progreso del desarrollo humano.

El Informe destaca que en la última década todos los países aceleraron sus logros en las dimensiones de educación, salud e ingresos, según mediciones del Índice de Desarrollo Humano (IDH); en tanto que ningún país sobre el cual había datos disponibles tuvo un valor del IDH más bajo en 2012 que en 2000. A medida que se registró un progreso más rápido en países con IDH más bajo durante este período, se produjo una notable convergencia en los valores del IDH a nivel mundial, pese a que el progreso no fue parejo en el interior de las regiones y entre ellas.

Muchos países en todo el Sur han atestiguado un rápido desarrollo, y sus experiencias y la cooperación Sur-Sur son una inspiración por igual para la política del desarrollo. El PNUD puede desempeñar un papel útil como intermediario de conocimientos y como enlace de los socios (Gobiernos, sociedad civil y empresas multinacionales) para compartir experiencias. Tenemos también un papel clave en la facilitación del aprendizaje y el desarrollo de capacidades.

Este Informe ofrece datos muy útiles para nuestro compromiso futuro en la cooperación Sur-Sur.

Por último, el Informe exige también una mirada crítica a las instituciones de gobernanza mundial para promover un mundo más justo e igualitario. Señala estructuras desactualizadas, que no reflejan la nueva realidad económica y geopolítica descrita, y considera opciones para una nueva era de asociación. También pide más transparencia y rendición de cuentas, y resalta el papel de la sociedad civil mundial en la defensa de estas, así como un mayor poder de toma de decisiones para quienes resultan más directamente afectados por los problemas mundiales, quienes a menudo son las personas más pobres y vulnerables de nuestro planeta.

Mientras el debate continúa en la agenda del desarrollo mundial más allá de 2015, espero que muchos se tomen un momento para leer este Informe y reflexionen sobre sus lecciones para nuestro mundo en constante cambio. El Informe renueva nuestra comprensión del desarrollo actual estatal o mundial y demuestra cuánto se puede aprender a partir de las experiencias de rápido progreso del desarrollo de muchos países en el Sur.