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Se busca concientizar a la población para combatir el tráfico ilegal de vida silvestre: expertos

Foto: CINU México
PNUMA ONODC.jpg (08 de junio de 2016).- El tráfico ilícito de fauna y la tala ilegal generan más de 100 mil millones de dólares, lo cual involucra al crimen organizado, conflictos y terrorismo, por lo que el Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente (PNUMA) y la Oficina de la ONU contra la Droga y el Delito (UNODC) llaman a reforzar las acciones para proteger a la vida silvestre y la biodiversidad.

En el marco de la celebración del Día Mundial del Medio Ambiente, se organizó este miércoles en la sede de la ONU en México el evento "Luchando contra el tráfico ilegal de vida silvestre" al que participaron representantes del PNUMA, UNODC, Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (PROFEPA) y de la Comisión Nacional de Biodiversidad (CONABIO).

Dolores Barrientos Alemán, Representante del PNUMA, afirmó que el comercio ilícito de animales silvestres, plantas y recursos naturales como la madera está directamente conectado con el tráfico de drogas, e involucra el crimen organizado y el terrorismo.

Señaló que el tráfico de fauna es una de las formas más lucrativas de actividades ilegales, puesto que tiene un valor mundial anual de 23,000 millones de dólares, mientras que la tala ilegal de madera está estimada en 100,000 millones de dólares. Alrededor de 350 millones de plantas y animales son vendidos en el mercado negro cada año.

Los delitos ambientales, expuso, son causados por la corrupción, el aumento de la demanda, los delitos societarios, conflictos, mafias, incumplimiento de la ley y la falta de legislación, lo cual tiene como consecuencias mayores emisiones de gases de efecto invernadero, generación de pobreza, extinción de especies, impactos en las economías nacionales y crea barrera para el desarrollo sostenible de los países.

Foto: Archivo
elefantes Impactos

América Latina y el Caribe tiene casi el 50% de la biodiversidad del planeta, pero la región también es afectada por el tráfico ilegal de vida silvestre, como madera, aves, peces, tortugas, delfines de río, gatos salvajes o mariposas.

De acuerdo con la PROFEPA, las especies más valoradas y traficadas en México son los loros, guacamayas rojas y verdes, pericos, tucán pecho amarillo, pavo real, jaguares, ocelotes o tigrillos, tarántula de patas rojas, mariposas, reptiles, boas, mono araña y aullador, nutria y venado cola blanca.

"México es el primer país a nivel Latinoamérica en hacer incautaciones", indicó Felipe de la Torre, Oficial de Programas de UNODC. "México es el país de la región que más madera aporta al comercio ilegal", agregó.

Al presentar los resultados del Informe Mundial de UNODC sobre Delitos contra la Vida Silvestre y los Bosques, De la Torre comentó que la delincuencia organizada trasnacional influye de manera importante en el comercio ilícito de estos productos y animales.

"Se habla de 164 mil incautaciones en 120 países. Se necesita trabajar en la concientización respecto a que estos delitos están afectando nuestra vida diaria, actualmente las penas por el tráfico de especies son mínimas o nulas a pesar de ser actividades ilícitas y criminales", dijo.

Fernando Soto, Coordinador Residente interino de ONU México, señaló que la pesca ilegal se estima entre 11 y 26 millones de toneladas al año, lo que representa un valor de entre 10,000 y 23,000 millones de dólares.

Este delito está causando que se agoten las reservas, suba el precio del pescado y pérdida de trabajo para los pescadores legales.

La humanidad se encuentra ante un punto de no retorno. El impacto ambiental del estilo de desarrollo dominante pone en peligro su superviviencia y la de otra especies", advirtió.
"La destrucción del medio ambiente asociada al crecimiento económico ha sido una constante en la historia. Su impacto no es solo local, sino que afecta a recursos comunes, como la atmosfera, los océanos, las capas polares y la biodiversidad", agregó.

Foto: Archivo
madera FAO.jpg Situación en México

Hesiquio Benítez Díaz, Director General de Cooperación Internacional e Implementación de la CONABIO, expuso que el comercio ilícito de vida silvestre se realizan en las zonas más pobres del país y a la vez les impactan directamente al destruir sus ecosistemas y biodiversidad.

"Las zonas de mayor comercialización ilegal son las zonas más pobres del país, las que no tienen nada; Si todos fuéramos vegetarianos seríamos terroristas de los vegetales. (...) La biodiversidad nos da muchos beneficios pero debemos asegurarnos de tenerlos en buenas condiciones", indicó.

"En la PROFEPA, las líneas generales de acción de vida son: unidades de manejo para la conservación; operativos para combatir el comercio ilegal de vida silvestre en mercados, en tianguis, en áreas naturales protegidas; convocar a la sociedad y las comunidades a ser vigilantes; fortalecimiento de convenios, capacitaciones", comentó por su parte Joel González, Director General de Inspección y Vigilancia de Vida Silvestres, Recursos Marinos y Ecosistemas Costeros de la Procuraduría Federal de Protección al Ambiente.

Recordó que si bien México tiene el 10% de las especies del planeta, el tráfico ilegal de las mismas es un negocio lucrativo en el país, lo cual afecta al medio ambiente.

Explicó que a México le interesa combatir el tráfico ilícito de especies porque actualmente el país es el primer lugar en comercialización ilegal de reptiles, segundo lugar en mamíferos, tercer lugar en plantas, cuarto lugar en anfibios y décimo lugar en aves.

"El tráfico es una de las causas que ha colocado en estatus de riesgo de extinción a 2,606 especies nativas", dijo, al agregar que es necesario trabajar más en protegerlas para evitar la disminución de poblaciones, la perdida de variabilidad genérica y la posible extinción de estos animales.

Recomendaciones

Dolores Barrientos Alemán señaló que para combatir el tráfico ilegal de vida silvestre, se requiere reducir la demanda de los consumidores ante estas especies, impulsar las herramientas legales para disuadir, transparentar, aclara y fortalecer la legislación ambiental, así como buscar alternativas y medios de vida sostenibles.

Recomendó también fortalecer la gestión ambiental, invertir más en el desarrollo de capacidades e impulsar el apoyo tecnológico a los organismos nacionales encargados de hacer cumplir la ley.
Fernando Soto recordó que Los Objetivos de Desarrollo Sostenible de la Agenda 2030 de la ONU busca garantizar una protección duradera del planeta y de sus recursos y plantea la preservación del medio ambiente.

Si bien reconoció que hay una generación más consciente e informada del impacto y riesgo que las acciones humanas representan para el medio ambiente, Soto afirmó que el equilibrio ecosistémico es único y puede ser dañado irreversiblemente por causas antropogénicas, por lo que llamó a redoblar los esfuerzos para proteger el planeta, los ecosistemas y la biodiversidad.

"Para lograr los objetivos de una agenda con horizonte a 2030 centrada en la igualdad se requiere un cambio en el estilo desarrollo y la implementación de políticas económicas, industriales, sociales y ambientales que deben alinearse con el cambio estructural progresivo. En este nuevo paradigma, las instituciones y las políticas públicas se articulan en torno a un gran impulso ambiental transformador de la estructura productiva, que complemente la incorporación de progreso técnico, la sostenibilidad y la igualdad", concluyó.