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El Año Internacional de la Luz y las Tecnologías Basadas en la Luz es fruto de la iniciativa de un consorcio de organismos científicos que actúan en colaboración con la UNESCO.

La luz desempeña una función central en las actividades humanas. Al nivel más fundamental, por medio de la fotosíntesis, la luz se encuentra en el origen de la vida misma y las numerosas aplicaciones de la luz han revolucionado la sociedad a través de la medicina, las comunicaciones, el ocio, el arte y la cultura. Las industrias basadas en la luz son importantes motores económicos y las tecnologías basadas en la luz satisfacen directamente las necesidades de la humanidad pues dan acceso a la información, permiten preservar el patrimonio cultural, promueven el desarrollo sostenible y aumentan la salud y el bienestar sociales. Las tecnologías basadas en la luz aportan cada vez más soluciones a los problemas mundiales, entre otros campos en los de la energía, la educación, la agricultura y la salud de las comunidades. Las aplicaciones de las tecnologías basadas en la luz mejoran la calidad de la vida en el mundo en desarrollo y son elementos clave para alcanzar los Objetivos de Desarrollo del Milenio y sobrepasarlos.

La Asamblea General de las Naciones Unidas en su 68° Periodo de Sesiones declaró el 2015 como Año Internacional de la Luz y las Tecnologías basadas en la Luz ante la meta de crear consciencia a nivel mundial sobre la forma en que las tecnologías basadas en la luz incentivan el desarrollo sostenible y ofrecen soluciones a los diversos retos mundiales en las primordiales áreas de desarrollo.

Es preciso fomentar la importancia del estudio científico de la física de la luz y la aplicación de las tecnologías basadas en la luz para el desarrollo sostenible mundial. De igual forma es importante reforzar las capacidades educativas a escala mundial por medio de actividades centradas en la ciencia y la ingeniería destinadas a los jóvenes de ambos sexos, resolviendo los problemas vinculados con la igualdad de género y, sobre todo, atribuyendo especial importancia a los países en desarrollo y las economías emergentes, especialmente en África.