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La economía mundial enfrenta serias turbulencias y sólo se esperan leves mejoras en los próximos dos años, señala informe de la ONU

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La economía mundial se tambaleó en 2015 y solo se proyecta una moderada recuperación para 2016/17 debido a la persistencia de debilidades cíclicas y estructurales, según el informe de Naciones Unidas Situación y Perspectivas de la Economía Mundial (WESP, por sus siglas en inglés),
publicado hoy.

El crecimiento económico mundial se estima solamente en un 2.4% para 2015, lo que implica una revisión a la baja de 0.4 puntos porcentuales con respecto a la proyección de las Naciones Unidas presentada hace seis meses. Los menores precios de las materias primas, las masivas salidas de capital y una mayor volatilidad en los mercados financieros han reducido el crecimiento en los países en desarrollo y en las economías en transición hasta alcanzar su menor nivel desde la crisis financiera global de 2008/09. Dada la esperada desaceleración de China y el persistente débil desempeño en otras grandes economías emergentes, especialmente la Federación Rusa y Brasil, el eje central del crecimiento global de nuevo se está trasladando parcialmente hacia los países desarrollados.

Las proyecciones de crecimiento de la economía mundial apuntan a un 2.9% en 2016 y 3.2% en 2017, apoyadas por una política fiscal menos restrictiva en términos generales y una política monetaria que continúa siendo acomodaticia a nivel global. Se espera que el calendario y ritmo previstos de la normalización de la política monetaria en los Estados Unidos ayuden a reducir las incertidumbres de política y apoyen un moderado aumento de las inversiones y el crecimiento, al mismo tiempo que prevengan una volatilidad excesiva en los mercados financieros y aseguren un ajuste ordenado de los precios de los activos. La mejora proyectada del crecimiento global también se basa en estabilización de los precios de las materias primas y la contención de nuevas escaladas en los conflictos geo-políticos.

"Son necesarios esfuerzos de política más sólidos y coordinados para asegurar un crecimiento robusto, inclusivo y sostenible, que será determinante central para alcanzar los Objetivos de Desarrollo Sostenible de 2030", señalo Lenni Montiel, Subsecretario General para el Desarrollo Económico del Departamento de Asuntos Económicos y Sociales de las Naciones Unidas.

**Cinco "vientos en contra" para la economía mundial **
El informe WESP identifica cinco "vientos en contra" para la economía global: 1. Incertidumbres macroeconómicas permanentes; 2. Bajos precios de las materias primas y menores flujos de comercio; 3. Creciente volatilidad en los tipos de cambio y flujos de capital; 4. Estancamiento de la inversión y del crecimiento de la productividad; y 5. Continua desconexión entre las actividades del sector financiero y el sector real.

La debilidad del crecimiento está afectando también a los mercados laborales en numerosos países en desarrollo y economías en transición. La tasa de desempleo está aumentando, especialmente en América del Sur, o se mantiene elevada de forma persistente, como en Sudáfrica. Al mismo tiempo, la inseguridad laboral está en general cada vez más arraigada a medida que se materializa un cambio desde el trabajo asalariado
hacia el autoempleo.

Con brechas de producto persistentes, crecimiento moderado de los salarios y menores precios de las materias primas, la inflación global está en sus niveles más bajos desde 2009. Los riesgos de deflación en las economías desarrolladas han disminuido pero no han desaparecido del todo, especialmente en Japón y en la zona del euro.

El informe también señala que el crecimiento en las economías desarrolladas se fortalecerá en 2016, superando la marca del 2.0% por primera vez desde 2010. Se espera que la actividad económica en los países en desarrollo y economías en transición toque fondo y se recupere de forma gradual, aunque el escenario externo continuará siendo difícil y el crecimiento se mantendrá bastante por debajo de su potencial.

Crecimiento económico y estabilidad financiera
Según el informe, los desafíos para los hacedores de política en el mundo probablemente se intensificarán en el corto plazo, considerando las debilidades de la economía mundial y los serios dilemas en las áreas de política monetaria, fiscal y cambiaria.

El informe enfatiza que las autoridades monetarias podrían necesitar esfuerzos concertados para reducir la incertidumbre y la volatilidad financiera, apuntando a un delicado balance entre los objetivos de crecimiento económico y estabilidad financiera. "El calendario y ritmo previstos de la normalización de la política monetaria en los Estados Unidos, ayudará a reducir algunas incertidumbres de política y proveer el ímpetu para reanimar la inversión", mencionó Hamid Rashid, Jefe de la Unidad de Monitoreo Económico Global de las Naciones Unidas, mientras presentaba el informe.

Dado el masivo aumento de deuda privada en numerosas economías emergentes, los hacedores de política podrían necesitar un ajuste de su combinación de políticas en un contexto de volatilidad en las condiciones financieras globales, incluyendo políticas fiscales más activas, instrumentos macro-prudenciales y políticas específicas dirigidas al mercado laboral, entre otras.

El informe destaca que las políticas monetarias han realizado la mayor parte del trabajo pesado para apoyar al crecimiento, pero ahora ha llegado el momento de que la política fiscal juegue un rol más preponderante. Asimismo, para revigorizar la productividad, la generación de empleo y el crecimiento del producto, se hace necesario complementar la política fiscal con estrategias laborales bien diseñadas y dirigidas.

Crecimiento global, sostenibilidad medioambiental y reducción de la pobreza
El informe también comparte algunas tendencias positivas recientes respecto a la sostenibilidad del medio ambiente. Las emisiones de carbono a nivel global no experimentaron ningún crecimiento en 2014, por primera vez en 20 años, con la excepción del año 2009 cuando la economía mundial se contrajo. Esto sugiere la posibilidad de que el mundo pueda comenzar a observar una desvinculación entre el crecimiento económico y el crecimiento de las emisiones de carbono.

Al mismo tiempo, el informe advierte que la amplia desaceleración del crecimiento económico en numerosos países en desarrollo podría frenar el progreso en la reducción de la pobreza en el corto plazo, y comprometer el desarrollo sostenible a largo plazo. Para evitar dicho escenario y estimular el crecimiento inclusivo es necesaria una coordinación de políticas más efectiva a nivel regional, nacional y global. Un mayor progreso en la reducción de la pobreza podría conseguirse también a través de intervenciones de política que consideraran la reducción de la desigualdad, tales como inversión en educación, salud e infraestructura, así como redes de protección social más sólidas.

Acerca del Informe

El WESP es elaborado anualmente por el Departamento de Asuntos Económicos y Sociales de Naciones Unidas (UN/DESA por sus siglas en inglés), la Conferencia de las Naciones Unidas sobre Comercio y Desarrollo (UNCTAD, por sus siglas en inglés), las cinco Comisiones Regionales de las Naciones Unidas y la Organización Mundial de Turismo (UNWTO, por sus siglas en inglés). La versión completa del informe estará disponible el 19 de enero de 2016 en http://bit.ly/WESP

Contactos para la prensa:

Francyne Harrigan
Departamento de Información Pública, Naciones Unidas, harriganf@un.org, +1-917-367-5414

Sok-Min Seo,
Departamento de Información Pública, Naciones Unidas, seo1@un.org, +1-212-963-1841

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Fuente: Departamento de Asuntos Económicos y Sociales de las Naciones Unidas.

Comunicado emitido por el Departamento de Información Pública (DIP) de las Naciones Unidas. Nueva York, 10 de diciembre de 2015.