regresar
boletin onu

Los pueblos indígenas tienen derecho al trabajo decente

guydi.jpg

La conmemoración de este año tiene por lema la "Agenda después de 2015: Garantizar la salud y el bienestar de los pueblos indígenas ". Se espera que la agenda para el desarrollo después de 2015 constituya una poderosa herramienta para garantizar y proteger los derechos de las mujeres y los hombres que pertenecen a grupos marginados y excluidos y para dar respuesta a sus necesidades.

Los pueblos indígenas suelen ser muy vulnerables a la marginación y la exclusión. Son partes activas del mundo del trabajo, donde desempeñan diversas actividades de subsistencia que combinan cada vez más las ocupaciones y prácticas tradicionales con nuevas modalidades de generación de ingresos. También pueden recurrir a sus conocimientos y competencias tradicionales como recursos para el desempeño de actividades comerciales, como la creación de empresas y cooperativas.

No obstante, suelen ser víctimas de discriminación y explotación. Las mujeres indígenas se enfrentan a un doble obstáculo: el género y el origen étnico. Esta situación apela al cambio desde hace mucho tiempo.

Los pueblos indígenas tienen derecho al trabajo decente, y no cabe duda de que el trabajo decente puede desempeñar un papel importante en la salud y el bienestar de estos pueblos.

Ante la presión creciente a la que están sometidas sus estrategias de subsistencia tradicionales, las mujeres y los hombres indígenas buscan oportunidades de empleo pero con frecuencia acaban encontrando trabajos precarios y desprotegidos, principalmente en la economía informal. Más allá de las consecuencias personales, la negación del derecho al trabajo y de la dignidad en el trabajo tiene también profundas repercusiones en el desarrollo y el bienestar de las comunidades.

Un futuro mejor y más justo para los pueblos indígenas exige que se adopten enfoques diferentes e innovadores, que den mayor visibilidad a los pueblos indígenas y atiendan a sus preocupaciones, necesidades y aspiraciones. El respeto de su cultura, tradiciones y modos de vida debe ser la piedra angular de todo enfoque futuro. Es fundamental que los pueblos indígenas tengan voz en el diseño y la ejecución de las políticas y medidas destinadas a mejorar sus condiciones de vida y de trabajo.

La agenda para el desarrollo después de 2015 y el seguimiento de la Conferencia Mundial sobre los Pueblos Indígenas (2014) servirán de marco para que redoblemos nuestros esfuerzos por que estos pueblos tengan un trabajo digno en el que se respeten sus derechos y se beneficien de la cobertura de los pisos de protección social.

Las normas internacionales del trabajo de la OIT ofrecen una valiosa guía para alcanzar estos objetivos. Entre estas figuran el Convenio sobre pueblos indígenas y tribales, 1989 (núm. 169) , en virtud del cual la artesanía, las industrias rurales y comunitarias y las actividades tradicionales y relacionadas con la economía de subsistencia de los pueblos indígenas se identifican como factores importantes del mantenimiento de su cultura y de su autosuficiencia y desarrollo económico, así como otros instrumentos importantes, como la Recomendación sobre los pisos de protección social, 2012 (núm. 202) y la Recomendación sobre la transición de la economía informal a la economía formal, 2015 (núm. 204) , adoptada por la Conferencia Internacional del Trabajo en junio de 2015.

La OIT está dispuesta a trabajar con los gobiernos y las organizaciones de empleadores y de trabajadores, en colaboración con los pueblos indígenas y en calidad de miembro de la familia de las Naciones Unidas, para que los pueblos indígenas tengan acceso al trabajo decente en el marco de procesos de desarrollo sostenible e inclusivo.

Discurso emitido por Guy Ryder, Director General de la Organización Internacional del Trabajo (OIT), 07 de agosto de 2015.