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Los bosques son una parte esencial de la agenda para el desarrollo después de 2015.

El Día Internacional de los Bosques está dedicado a la concienciación sobre la importancia de todos los tipos de bosques y los árboles situados fuera de ellos. La alimentación, el combustible, la vivienda y los ingresos de unos 1.600 millones de personas, incluidas más de 2.000 culturas indígenas, dependen de los bosques. Tres cuartas partes del agua dulce provienen de las cuencas forestales. Los bosques evitan los desprendimientos de tierras y la erosión y, en el caso de los manglares, reducen las muertes y los daños causados por los tsunamis.

Por estas razones, entre otras, los bosques son una parte esencial de la agenda para el desarrollo después de 2015. Una de sus funciones más importantes es el papel que desempeñan en la construcción de sociedades resilientes al clima. Por ello, en este año de acción para el desarrollo sostenible, el tema del Día Internacional de los Bosques es el cambio climático.

La protección de los bosques sanos y la mitigación y la adaptación al cambio climático son dos caras de la misma moneda. Los bosques son los principales depósitos de carbono, después de los océanos. El carbono que almacenan en su biomasa, suelos y productos equivale a un 10% de las emisiones de carbono previstas para la primera mitad de este siglo. Al mismo tiempo, la deforestación y el cambio en el uso de la tierra causan el 17% de las emisiones de dióxido de carbono generadas por el ser humano.

Los bosques están en la primera línea del cambio climático. Esos ecosistemas, ricos en diversidad biológica, son cada vez más vulnerables a los cambios en los patrones meteorológicos, térmicos y pluviométricos. Por consiguiente, es fundamental que trabajemos para conservar nuestros bosques y gestionarlos de manera sostenible.

A pesar del valor ecológico, económico y social de los bosques, en todo el mundo la deforestación prosigue a un ritmo alarmante, y anualmente se destruyen unos 13 millones de hectáreas forestales. Esta situación no es sostenible ni para las personas ni para el planeta. Sin embargo, hay algunos indicios alentadores. En el último decenio, la tasa de deforestación mundial ha disminuido en casi un 20%, lo cual indica que existen soluciones para revertir esta tendencia destructiva.

Para construir un futuro sostenible y resiliente al clima debemos invertir en nuestros bosques del mundo. Para ello será necesario un compromiso político a los más altos niveles, políticas inteligentes, un cumplimiento efectivo de la ley, alianzas innovadoras y financiación. En este Día Internacional de los Bosques, comprometámonos a reducir la deforestación, mantener los bosques sanos y crear un futuro resiliente al clima para todos.

Mensaje del Secretario General, con motivo del Día Internacional de los Bosques, el 21 de marzo de 2015.