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boletin onu

Observaciones del Secretario General en Ocasión de la Ceremonia de apertura de la Primer Reunión de Alto Nivel de la Alianza Mundial de Cooperación Eficaz para el Desarrollo

Su Excelencia Sr. Enrique Peña Nieto, Presidente de México,
Su Excelencia Sr. Goodluck Jonathan, Presidente de Nigeria,
Distinguidos Ministros,
Su Excelencia Sr. Ángel Gurría, Secretario General de la Organización de Cooperación y Desarrollo Económicos,
Excelencias,
Señoras y señores:


Buenos días,

Es un gran honor para mí estar aquí.

Agradezco al Presidente Peña Nieto y al Gobierno y pueblo de México por acoger esta reunión tan importante.

Hace dos años, muchos de nosotros nos reunimos en Busan y expresamos el firme compromiso colectivo de trabajar juntos, de una manera más efectiva, para reducir la pobreza y alcanzar los Objetivos de Desarrollo del Milenio.

Desde entonces, hemos realizado importantes avances. Sin embargo, no hemos hecho lo suficiente.

Según se aproxima la fecha límite de 2015, todos nosotros debemos realizar mayores esfuerzos para cumplir nuestros compromisos. Y mientras definimos una inspiradora agenda para el desarrollo para después de 2015, la comunidad internacional debe comprometerse a apoyar los objetivos y metas futuros mediante una alianza mundial renovada.

Y algo que es fundamental: debemos asegurar la financiación necesaria para alcanzar nuestras ambiciones.

Pronto retomaremos los esfuerzos que comenzamos a realizar aquí, en México (en Monterrey), con una nueva conferencia sobre la financiación para el desarrollo sostenible. El Consenso de Monterrey y la Declaración de Doha constituyen la base del marco para la financiación después de 2015.

Este marco debe ser amplio, e incluir la asistencia, el comercio, la sostenibilidad de la deuda y la estabilidad macroeconómica. Es necesario movilizar recursos de todas las fuentes: nacionales, internacionales, privadas y públicas.

Para los países menos desarrollados, los países en conflicto y otros que quedan en gran medida fuera de los flujos de financiación internacionales, la asistencia oficial para el desarrollo seguirá siendo fundamental. Dicha asistencia también puede servir como catalizador, permitiendo a los países obtener otras fuentes de financiación.

Felicito a los donantes que están cumpliendo sus compromisos de asistencia, a pesar de experimentar dificultades presupuestarias. Exhorto a los demás a mostrar su determinación y cumplir los compromisos que han asumido con los más pobres del mundo. Sabemos que la eficacia de la ayuda para el desarrollo es tan importante como los niveles de esa ayuda.

Los resultados que arroja el examen de los compromisos de Busan ponen de manifiesto los problemas que afrontamos. Es necesario avanzar mucho más para aumentar la implicación nacional, la rendición de cuentas, la predictibilidad y la flexibilidad en la forma en que se proporciona la ayuda. Es necesario que redoblemos nuestros esfuerzos y convirtamos las alianzas inclusivas en una realidad, un aspecto fundamental de la agenda de la Alianza de Busan.

Me siento alentado por las medidas que están adoptando los países en desarrollo que reciben ayuda para establecer estrategias de desarrollo más claras y asegurar la implicación nacional mediante sistemas de coordinación eficaces y una mayor fiscalización parlamentaria, lo que contribuye a una mayor transparencia y rendición de cuentas para todos los asociados para el desarrollo. Sin embargo, debemos hacer más para combatir la corrupción, mejorar la regulación y trabajar con la sociedad civil.

Necesitaremos movilizar los recursos domésticos ampliando la base impositiva; fortaleciendo la administración tributaria; mejorando la gobernanza de las industrias extractivas; y combatiendo con firmeza los flujos financieros ilegales, tanto en su lugar de origen como en su lugar de destino. Encomio el liderazgo que ha mostrado África en relación con esta agenda e insto a que todos nosotros fortalezcamos estos esfuerzos.
Señoras y señores:

El mundo ha dejado atrás las relaciones tradicionales entre donantes y receptores. La Cooperación Sur-Sur ha registrado un crecimiento impresionante que está aportando nuevos conocimientos y nuevas perspectivas. Tenemos numerosos buenos ejemplos de alianzas verdaderamente mundiales que están dando resultados concretos, desde la Alianza GAVI y la iniciativa Todas las Mujeres, Todos los Niños, en el sector de la salud, hasta la alianza Energía Sostenible para Todos.

El sector privado tiene gran interés en aumentar su colaboración, no solo porque ve oportunidades para hacer negocios, sino porque valora participar en negocios éticos y ayudar a mejorar la vida de las personas.

La sociedad civil también es un asociado cada vez más esencial en la prestación de servicios, la fiscalización de los avances logrados y el fortalecimiento de la rendición de cuentas.

Las condiciones están dadas para obtener progresos más profundos, de alcance más amplio.

El mundo se encuentra en un punto de inflexión en su intento de lograr el desarrollo sostenible.
Las enseñanzas que nos han dejado los Objetivos de Desarrollo del Milenio están en nuestras manos.

Estamos en el medio de un fértil debate mundial sobre nuestro futuro común, y se está configurando un nuevo conjunto de objetivos.

Existe una concienciación cada vez mayor de que el cambio climático no es solo una amenaza sino también una oportunidad para reorientar nuestras economías en un sentido más positivo.

La Alianza Mundial de Cooperación Eficaz para el Desarrollo tiene una contribución fundamental que hacer.

Espero que de esta reunión surjan iniciativas y mensajes concretos que fortalezcan la implicación a nivel de los países, sostengan los compromisos de cooperación para el desarrollo y constituyan la base de nuestras deliberaciones en las Naciones Unidas.

Cuento con su liderazgo, mientras trabajamos juntos para alcanzar un desarrollo sostenible y una vida digna para todos.

Gracias.

Ciudad de México, 15 de abril de 2014

Para mayor información consulte el sitio: Ban Ki-moon en México 2014