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La Conferencia Internacional del Trabajo urge al Director General de la OIT a llevar a los líderes del G20 un mensaje de acción en materia de empleo juvenil y protección social

Cientos de delegados provenientes de todas las regiones del mundo, sindicalistas, empleadores y ministros del Trabajo, expresaron preocupación ante el riesgo de una nueva crisis que podría afectar de manera muy grave las perspectivas de trabajo decente.

Después de cuatro años de recuperación económica, la situación mundial en términos de empleo sigue siendo un enorme desafío y las expectativas de cara al futuro no son nada alentadoras.

En los países del G20, el desempleo afecta a 84 millones de personas. De ellas, el 44 por ciento, es decir, unos 37 millones, son mujeres y hombres jóvenes.

Cerca de 300 millones de personas viven en economías emergentes y tienen empleos informales de baja productividad fuera del sector agrícola. En la Unión Europea, más de 24 millones de personas no encuentran empleo.

Las tasas de participación de la fuerza laboral han disminuido considerablemente en diversos países. Los efectos negativos a largo plazo son muy serios. Hay más personas sin empleo por 12 meses o más, mientras que los jóvenes figuran entre los más vulnerables.

"Los representantes del mundo del trabajo tienen un mensaje muy claro para los líderes del G20 en términos de la necesidad de adoptar acciones sobre empleo juvenil y pisos de protección social", declaró el Director General de la OIT, Juan Somavia, antes de partir hacia la Cumbre del G20 en los Cabos.

Éstas son dos áreas que los líderes del G20 indicaron como prioritarias en su última reunión en Cannes, e hicieron un llamado a la OIT, en colaboración con otras organizaciones internacionales, para que apoyaran su labor.

"En estos momentos extremadamente inciertos, cuando cientos de millones de personas ven desvanecer sus aspiraciones de empleo y trabajo decente, los líderes del G20 deben escuchar y actuar a fin de restablecer la confianza en los mercados laborales", afirmó Somavia. "Cuando las personas dejen de temer el aviso de despido y en vez vean que tienen acceso a salarios decentes, entonces su confianza se trasladará a quienes invierten en la economía real", agregó.

La Conferencia Internacional del Trabajo (que finalizó el jueves en Ginebra) adoptó un Llamamiento a la Acción sobre empleo juvenil, que incluye un conjunto de medidas que han sido probadas y son exitosas para hacer frente al empleo juvenil.

La Conferencia también adoptó una nueva Recomendación sobre el desarrollo de pisos de protección social, cuyo objetivo es reducir la pobreza al subsanar las deficiencias en los sistemas de apoyo social.

Otro resultado importante de la conferencia fue el acuerdo sobre un programa para proteger y promover los principios y derechos fundamentales en el trabajo.

"Las personas evaluarán el éxito del G20 por su acción a favor de la recuperación económica y estabilización financiera a través del crecimiento con alto coeficiente de empleo. Un trabajo decente es lo que esperan las personas en todo el mundo. Éste debería ser uno de los principales objetivos de acción conjunta para los países del G20", sostuvo Somavia.

Los líderes pueden basarse en las conclusiones preparadas recientemente para los ministros de Trabajo y Empleo del G20 (Guadalajara, México 18-19 Mayo 2012); el informe conjunto preparado por la OIT, el FMI, la OCDE y el Banco Mundial sobre "Boosting Jobs and Living Standards in G20 Countries" (Fomentar el empleo y los niveles de vida en los países del G20); el Pacto Mundial para el Empleo, gracias a cuyas políticas diversos países se recuperaron con mayor rapidez de la crisis; y los tres instrumentos adoptados por la Conferencia Internacional del Trabajo: la nueva Recomendación sobre pisos nacionales de protección social; el Llamamiento a la Acción sobre la crisis del empleo juvenil adoptado por unanimidad, y el plan de acción sobre los principios y derechos fundamentales en el trabajo.

Trabajar a favor del empleo, y promover el trabajo para las personas, son cuestiones que van más allá de la acción para el crecimiento, del mismo modo que la acción a favor del crecimiento no está confinada a la estabilización financiera y la consolidación fiscal. El empleo y las personas merecen la atención prioritaria de los líderes del G20.

"El crecimiento es indispensable, pero no puede continuar siendo el único criterio para la economía mundial. Crear empleos de calidad, en particular para los jóvenes; reducir la pobreza y el trabajo informal; ofrecer un acceso equitativo a las oportunidades, en especial dirigidas a fomentar el desarrollo de las clases medias; alcanzar de manera progresiva la cobertura universal de los pisos de protección social. Estos deberían ser los criterios para medir el éxito macroeconómico", afirmó Somavia.

En este sentido, la OIT apoya con decisión el llamado a favor de un diálogo exhaustivo y la cooperación entre los ministros de las Finanzas y los ministros de Trabajo, tal como fue solicitado hace poco por los ministros de Trabajo del G20.

Comunicado de prensa de la Organización Internacional del Trabajo (OIT)(Ginebra 15 de junio de 2012)