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Según un informe de la UNCTAD, la inversión extranjera directa en los Estados Unidos se recuperó durante 2010, la destinada Europa y el Japón siguió disminuyendo

(Ginebra).- En 2010, las corrientes de inversión extranjera directa (IED) hacia los países desarrollados se redujeron marginalmente, alcanzando los 602 miles de millones de dólares, según revela el estudio de la UNCTAD sobre las tendencias de las inversiones mundiales.

El World Investment Report 2011 (Informe sobre las inversiones en el mundo 2011) de la UNCTAD (WIR11), subtitulado Non-Equity Modes of International Production and Development (Modalidades no accionariales de producción internacional y desarrollo), fue publicado hoy.

Este estudio anual concluye que las entradas de IED en la región se comportaron de forma desigual. Europa destacó por ser la región donde las corrientes se contrajeron de forma más acusada. La IED destinada a Europa fue de 313 miles de millones de dólares, una caída del 19% con respecto a 2009. Entre los factores que obstaculizaron la recuperación de la IED cabe mencionar las perspectivas económicas poco halagüeñas debido a las medidas de austeridad adoptadas por los gobiernos, y la imponente crisis de la deuda soberana. También se produjo un descenso de las corrientes de IED hacia el Japón, donde las entradas netas registraron valores negativos (-1,25 miles de millones de dólares) debido a las grandes desinversiones efectuadas por empresas transnacionales extranjeras. A modo de contraste, las entradas de IED en América del Norte se recuperaron vigorosamente, con un aumento del 44%, hasta alcanzar los 252 miles de millones de dólares.

La tendencia a la baja que exhibían desde 2008 las salidas de IED de los países desarrollados se invirtió en 2010 con un aumento del 10%. No obstante, en el WIR 2011 se observa que, a pesar de la considerable recuperación que las llevó a 935 miles de millones de dólares, las salidas de IED de la región en su conjunto apenas alcanzaron en 2010 la mitad del máximo registrado en 2007.

En cuanto a las tendencias para 2011, los datos disponibles sobre las fusiones y adquisiciones y sobre los proyectos de inversión en nuevas instalaciones en la primera parte del año resultan alentadores. No obstante, en el informe se indica que sigue habiendo riesgos relacionados con las perspectivas de crecimiento de las principales economías de la región, incluyendo los Estados Unidos. Un cambio en dichas perspectivas aún podría frustrar la recuperación de la IED.

El informe de este año aclara la situación de las corrientes de IED en el sector bancario de la región. Tras el derrumbe de Lehman Brothers en septiembre de 2008, los gobiernos rescataron a varios bancos internacionales. La posterior reestructuración del sector bancario, impulsada por las autoridades reguladoras, ha dado lugar a una serie de importantes desinversiones en activos extranjeros. Al mismo tiempo, la reestructuración ha generado una nueva IED, pues los bancos que lograron salir relativamente bien de la crisis adquirieron los activos de bancos extranjeros más debilitados. Además, los fondos de capital privado, la mayoría de ellos con sede en los Estados Unidos, participaron activamente en el proceso de reestructuración. A largo plazo, es probable que los esfuerzos mundiales por reformar el sistema financiero y las estrategias adoptadas por los gobiernos que salen de la recesión influyan de manera importante en las corrientes de IED del sector financiero.

Gráfico 1. Países desarrollados: los 10 principales países receptores y fuentes de las corrientes de IED, 2009-2010 (En miles de millones de dólares)

a) Entradas

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b) Salidas

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