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Según informe de la UNCTAD, la inversión extranjera directa aumentó un 5% en 2010, aunque se mantuvo un 37% por debajo de los niveles máximos de 2007. Se prevé un mayor crecimiento en 2011

(Ginebra).- Según el estudio anual de la UNCTAD sobre las inversiones, las corrientes de inversión extranjera directa (IED) aumentaron un 5%, hasta alcanzar los 1,24 billones de dólares en 2010. Sin embargo, en el mismo estudio se señala que las corrientes de IED a finales de año seguían siendo un 15% inferiores al promedio registrado antes de la crisis y casi un 37% inferiores a los niveles máximos de 2007. En general, la inversión sigue estando a la zaga de la recuperación de la producción industrial y el comercio a nivel mundial, que ya han regresado a los niveles previos a la crisis (gráfico 1).

El World Investment Report 2011 (Informe sobre las inversiones en el mundo 2011) de la UNCTAD (WIR11), subtitulado Non-Equity Modes of International Production and Development (Modalidades no accionariales de producción internacional y desarrollo), fue publicado hoy.

En el informe la UNCTAD prevé que la recuperación de las corrientes de IED continuará en 2011 y alcanzará un total de 1,4 a 1,6 billones de dólares, recuperando así el nivel promedio previo a la crisis. Posteriormente, según las previsiones, las corrientes alcanzarán los 1,7 billones de dólares en 2012 y 1,9 billones en 2013 (gráfico 2). El informe señala que los niveles sin precedentes del efectivo disponible, las bajas tasas de financiación mediante créditos y el aumento de las cotizaciones en los mercados bursátiles de las empresas transnacionales (ETN) deberían alentar a esas empresas a ampliar sus actividades en el extranjero. Desde el punto de vista de los receptores, la reestructuración empresarial e industrial en marcha, el proceso de privatización iniciado a raíz de las medidas adoptadas para recuperar el equilibrio fiscal y la reducción de los programas estatales de apoyo, así como el crecimiento de las economías emergentes, deberían generar nuevas oportunidades de inversión.

Sin embargo, el entorno empresarial posterior a la crisis sigue creando incertidumbre. Algunos factores de riesgo como la imprevisibilidad de la gobernanza económica mundial, la posible generalización de la crisis de la deuda soberana y los desequilibrios en los sectores fiscal y financiero en algunos países desarrollados, así como el aumento de la inflación y los indicios de recalentamiento de las principales economías de mercado emergentes podrían obstaculizar la recuperación de la IED.

En 2010 se hizo más patente el auge de las economías emergentes como nuevas potencias de IED. Los países en desarrollo y en transición absorbieron por primera vez más de la mitad de las entradas de IED (cuadro 1). A medida que la producción internacional y, más recientemente, el grueso del consumo global se orientan hacia las economías en desarrollo y en transición, aumentan también en esas economías los proyectos de IED que buscan mayor eficiencia y penetración en los mercados. La mitad de las 20 principales economías receptoras de IED fueron economías en desarrollo o en transición (gráfico 3). Las salidas de IED de esos países también aumentaron considerablemente en 2010, en un 21%. En la actualidad, a esas economías corresponde el 29% de las salidas de IED. De los 20 inversores principales, 6 son economías en desarrollo y en transición (gráfico 4).

Excepto en algunos países en desarrollo, las entradas de IED siguieron disminuyendo en algunas de las regiones más pobres del mundo. Las entradas de IED en África y Asia Meridional, así como en los países menos adelantados, los países en desarrollo sin litoral y los pequeños Estados insulares en desarrollo, disminuyeron en 2010 (cuadro 1).

En cuanto a la estructura sectorial, la IED en el sector de los servicios siguió disminuyendo en 2010. Las entradas de IED se redujeron en los principales componentes del sector servicios (servicios empresariales, financieros, públicos, de transporte y comunicaciones), si bien a ritmos distintos. Las entradas de IED en el sector financiero sufrieron una de las caídas más pronunciadas. Al mismo tiempo, la inversión extranjera aumentó en el sector manufacturero que atrajo casi la mitad de todos los proyectos de IED (fusiones y adquisiciones transfronterizas y proyectos de inversión en nuevas instalaciones, que son formas de fabricar novedosas para un país o una región). En el sector manufacturero, las entradas disminuyeron en sectores que dependen del ciclo financiero, como los metales y la electrónica. La industria química, incluida la farmacéutica, resistió a la crisis, mientras que las industrias de alimentos, bebidas y tabaco, textiles y vestidos, y del automóvil se recuperaron en 2010. La IED dirigida a las industrias extractivas, un sector relativamente poco afectado por la crisis, disminuyó, a pesar de la creciente demanda de materias primas y recursos energéticos.

La importancia de las ETN en la economía mundial puede evaluarse a partir de los indicadores de la producción internacional, que muestran beneficios en 2010 (cuadro 2). La UNCTAD calcula que las ventas y el valor añadido de las filiales extranjeras en todo el mundo alcanzaron, respectivamente, 33 billones y 7 billones de dólares en 2010. Sus exportaciones ascendieron a más de 6 billones de dólares, aproximadamente un tercio del total de las exportaciones mundiales. A nivel mundial, las operaciones de las ETN, tanto dentro de los países como en el extranjero, generaron un valor añadido de alrededor de 16 billones de dólares en 2010, cerca de una cuarta parte del producto interno bruto mundial.

De las 100 ETN no financieras más importantes, 19 son estatales. En la actualidad, hay al menos 650 ETN estatales y se calcula que cuentan con 8.500 filiales extranjeras. Si bien representan una cifra relativamente pequeña (menos del 1% del total de ETN), se calcula que en 2010 su IED fue del orden de 146.000 millones de dólares, es decir, cerca de un 11% de las corrientes mundiales. La mayoría de esas empresas (56%) están radicadas en economías en desarrollo y en transición, aunque en los países desarrollados sigue habiendo un número importante de ETN estatales. Contrariamente a lo que se suele creer, es decir que las ETN estatales se concentran principalmente en el sector primario (8,6%), esas empresas operan en diversos sectores, especialmente en el sector servicios.

Entre 2003 y 2010, los proyectos de IED de las ETN estatales representaron como promedio un 32% de las salidas totales de IED procedentes de países en desarrollo. El número de megaoperaciones realizadas en los últimos cinco años por ETN estatales de los países en desarrollo es una muestra de su importancia. De los 6 proyectos de IED por un valor superior a los 10.000 millones de dólares, 4 fueron ejecutados por ETN estatales de países en desarrollo (1 fusión y adquisición y 3 proyectos de inversión en nuevas instalaciones). Si bien no existen estadísticas oficiales sobre el acervo de IED controlado por las ETN estatales, según una estimación aproximada, su participación en el acervo mundial de IED fue de por lo menos un 6% en 2010.

Gráfico 1 - Entradas mundiales de IED, promedios de 2005-2007, y 2008 hasta 2010 (En miles de millones de dólares)

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Gráfico 2 - Corrientes mundiales de IED, 2002-2010, y proyecciones para 2011-2013

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Gráfico 3 - Entradas mundiales de IED, 20 principales países receptores, 2009-2010 * (En miles de millones de dólares)

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*Los países están ordenados en función del volumen de las corrientes de IED en 2010.

Gráfico 4 - Salidas mundiales de IED, 20 principales países inversores, 2009-2010 * (En miles de millones de dólares)

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*Los países están ordenados en función del volumen de las corrientes de IED en 2010.

Cuadro 1 - Corrientes de IED por regiones, 2008-2010 (En miles de millones de dólares y porcentaje)

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Cuadro 2 - Indicadores selectos de la IED y la producción internacional, 1990-2010 (En miles de millones de dólares y porcentaje)

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