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Proponen nueva arquitectura financiera regional frente a la crisis global

Economista ecuatoriano Pedro Páez se refirió a los desafíos que América Latina debe enfrentar para evitar una nueva crisis financiera y económica:

Las turbulencias financieras internacioneles aún no han terminado y América Latina debe tomar precauciones para evitar caer en una nueva crisis que afecte su estabilidad económica y social, señaló hoy Pedro Paéz, economista ecuatoriano, en una conferencia magistral en la sede de la CEPAL en Santiago, Chile.

El actual Presidente de la Comisión Técnica Ecuatoriana para la creación de la Nueva Arquitectura Financiera Regional - Banco del Sur realizó una presentación titulada "La nueva arquitectura financiera regional. La Crisis Estructural y el futuro de América Latina", ante una audiencia de académicos, expertos internacionales y diplomáticos.

En nombre de la Secretaria Ejecutiva de la institución, Alicia Bárcena, el destacado especialista fue recibido por Raúl García-Buchaca, Oficial a Cargo de la CEPAL, y por el Embajador de Ecuador en Chile, Francisco Borja Cevallos.

"La CEPAL ha debatido este tema desde hace ya varios años, tras la crisis asiática de 1997. En sus estudios ha propuesto políticas anticíclicas, reglas estructurales fiscales y medidas macro prudenciales y de financiamiento para el desarrollo", señaló García-Buchaca.

En su exposición, Páez hizo un completo análisis de la actual situación económico-financiera mundial y explicó que en el presente se está viviendo una verdadera "crisis estructural" que se ha instalado como una nueva normalidad al interior del sistema capitalista.

"Hay un problema de insolvencia estructural. Existe hoy un volumen de deuda que supera en diez veces el nivel del PIB mundial. Hay una desproporción entre la economía real y la deuda, lo que está provocando fuertes desbalances globales", declaró.

Frente a esta situación destacó la necesidad de volver a buscar en medio de la globalización respuestas diferenciadas a nivel local o regional, especialmente en América Latina, que respondan efectivamente a las necesidades propias de la región.

En ese marco indicó que la propuesta de una nueva arquitectura financiera regional (NAFR) puede ayudar a conseguir este objetivo. La NAFR está basada en tres pilares: una banca de desarrollo nueva, representada por el Banco del Sur; un sistema de compensación de pagos; y una red de seguridad financiera conformada por la interconexión de los bancos centrales.

Asimismo, agregó que un fondo de desarrollo (Fondo del Sur) y la utilización de una moneda fiduciaria regional (como el Sucre, ya implementado en Ecuador, Bolivia, Venezuela y Cuba), podrían ser instrumentos que impulsen esta nueva arquitectura.

"Necesitamos generar un debate profundo y responsable sobre el papel de la banca del desarrollo a nivel nacional, regional e internacional.... La NAFR permitiría contar con un horizonte amplio de largo plazo, que otorgue a nuestros países nuevas perspectivas de integración", indicó.