La crisis económica mundial y la inestabilidad política lastran la recuperación de la inversión extranjera directa en Asia Occidental
(Ginebra).- Los flujos de inversión extranjera directa (IED) hacia Asia occidental en 2010 siguieron viéndose afectados por la crisis económica mundial y, a pesar de la recuperación progresiva de la mayoría de las economías de la región en 2010, registraron una disminución del 12 %, hasta los 58.000 millones de dólares de los Estados Unidos, según indica el World Investment Report 2011 (Informe sobre las inversiones en el mundo 2011) de la UNCTAD (WIR11). Mientras que la recuperación se basaba en un aumento considerable del gasto de los gobiernos ricos en petróleo, la respuesta de los inversores privados siguió siendo prudente, dice el informe anual.
El informe, que lleva el subtítulo Non-Equity Modes of International Production and Development (Modalidades no accionariales de producción internacional y desarrollo) se publica hoy.
El valor estimado de la IED en nuevas instalaciones cayó un 42% en 2009 y un 44% en 2010. Las ventas correspondientes a fusiones y adquisiciones transfronterizas se concentraron principalmente en Turquía. Si bien en 2010 aumentaron un 30%, una vez finalizado el proceso de privatización en el país se mantuvieron a un nivel bajo que fue de 4.600 millones de dólares en 2010.
Las entradas de IED en 2010 presentaban tendencias distintas en cada país (véase la figura 1). Por ejemplo, cayeron un 12% en la Arabia Saudita, donde los inversores extranjeros se retiraron o paralizaron su participación en varios megaproyectos de la industria petroquímica, como por ejemplo el caso de ConocoPhillips en el proyecto de Yanbu y de Dow Chemicals en el proyecto integrado de Ras Tanura. En Qatar las entradas cayeron un 32%, tras haber finalizado en 2010 la construcción de la última de las cuatro plantas de gas natural licuado que habían reforzado la IED en 2009. En los Emiratos Árabes Unidos, los flujos siguieron al mismo nivel que en 2009, cuando la crisis económica hizo que se desplomaran a 4.000 millones de dólares. En Turquía, las entradas de IED crecieron un 8%, principalmente como consecuencia de un aumento del 40% en la inversión inmobiliaria.
El informe dice que, según los datos preliminares, cabe prever que las entradas de IED, después de haber tocado fondo, empiecen a recuperarse en 2011. Sin embargo, es probable que los temores suscitados por la inestabilidad política regional afecten dicha recuperación.
Las salidas de IED procedente de las economías del Asia occidental disminuyeron considerablemente por segundo año consecutivo. En 2010 cayeron un 51% por la desinversión de las empresas de esa región. La mayor desinversión fue la venta por 10.700 millones de dólares de las operaciones africanas del Zain Group (Kuwait) a Bharti Airtel (India). Al mismo tiempo, el valor estimado de los proyectos de nuevas instalaciones de Asia occidental en el extranjero cayó un 52%. Dado que la inversión de la región en el extranjero está impulsada principalmente por empresas estatales (cuadro 1), la crisis económica global y la agitación política regional afectan a la inversión extranjera presionando a los gobiernos para que destinen más inversiones a sus propias economías con objeto de financiar un aumento del gasto social y prevenir o responder así al descontento popular.
Hasta el momento, no obstante, los gobiernos de esos países han seguido una doble estrategia en sus políticas de diversificación económica que consistió en invertir en otros países árabes, para compensar la pequeñez de sus economías nacionales, y en los países desarrollados y las economías emergentes, para mejorar o crear capacidad en industrias consideradas estratégicas para el desarrollo y la diversificación de sus economías nacionales. Esta segunda estrategia se ha seguido cada vez más con respecto a las industrias que aún no existían en el país, como la de vehículos automotores, las energías alternativas, la electrónica y la aeroespacial. Este es un enfoque distinto del experimentado por otros países que generalmente procuraban desarrollar cierto grado de capacidad nacional antes de participar en la IED, dice el informe.
Las perspectivas de la inversión en el extranjero a largo plazo son globalmente positivas, ya que la previsión de futuros precios altos para el petróleo apunta a que seguirán aumentando los fondos disponibles para invertir en el extranjero. Sin embargo, es importante que los gobiernos de la región evalúen los resultados y la eficacia de todos los aspectos de sus estrategias de IED como instrumento de diversificación económica y desarrollo, se señala en el estudio.
Gráfico 1- Asia occidental: los cinco principales países receptores de IED, 2009-2010 (En miles de millones de dólares)

Cuadro 1- Asia occidental: adquisiciones transfronterizas y proyectos de IED en nuevas instalaciones en el exterior por tipo de propiedad y economía de origen, total acumulado 2004-2010 (En miles de millones de dólares y en porcentaje)
