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Promulgación Nueva Ley de Migración en México

* La Organización Internacional para las Migraciones (OIM) en México congratula al Gobierno de México por la reciente aprobación de la nueva Ley de Migración.

El pasado 24 de mayo el Presidente de la República promulgó la nueva Ley de Migración, la cual fue aprobada anteriormente por el Congreso de la Unión de los Estados Unidos Mexicanos el 29 de abril de 2011, renovando la legislación existente desde 1974. Este nuevo instrumento legal protege los derechos humanos de todos los y las migrantes sin importar su estatus migratorio. La ley reconoce ahora que dicho estatus migratorio no debe evitar el pleno goce y ejercicio de todos los derechos y libertades, especialmente el derecho a no ser sujeto de tratos discriminatorios. Asimismo, se han establecido mecanismos para que cualquier persona pueda regularizar su situación migratoria de manera voluntaria ante la autoridad y pueda acceder, entre otros, a servicios médicos y educativos.

Esta nueva ley también busca reducir el tiempo de estancia de los extranjeros alojados en las estaciones migratorias. De igual forma, la ley migratoria señala disposiciones especiales para responder con una atención adecuada a los migrantes más vulnerables como son las niñas, niños, adolescentes, mujeres, personas de la tercera edad o con capacidades diferentes.

Este nuevo marco legal contempla los compromisos internacionales adquiridos por México, responde positivamente a la necesidad de una gestión migratoria ordenada, humana y segura dentro de una dinámica internacional cada vez más compleja y permite fortalecer los esfuerzos del gobierno mexicano por garantizar un trato humano y digno a todos los y las migrantes.

La OIM en México reconoce el esfuerzo del gobierno mexicano en la formulación de la Ley de Migración ya que representa un ejemplo de responsabilidad que promueve el respeto a la dignidad de las personas, sin distinción, dentro de un país caracterizado por ser origen, tránsito, destino y retorno para miles de migrantes cada año. Aunque estos esfuerzos representan un gran avance, no se pueden considerar como un resultado final. La dinámica migratoria siempre cambiante merece una atención muy especial, lo que obliga adaptar continuamente las políticas públicas a los retos que acarrea la migración y a las necesidades de las poblaciones más vulnerables.