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OIT: la crisis podría sumar entre 2,3 y 3,2 millones de personas a las filas del desempleo en América Latina y el Caribe

LIMA (Noticias de la OIT) - La profundización de la crisis económica podría elevar entre 2,3 y 3,2 millones de personas el número de desempleados en la región de América Latina y el Caribe, alcanzando en 2009 tasas de desocupación urbana que no se veían desde hace tres años, dijo hoy la Organización Internacional del Trabajo (OIT).

"Si bien desde el tercer trimestre del 2008 se observaron los primeros efectos de la desaceleración económica sobre el mercado laboral, los datos correspondientes al primer trimestre del presente año y las nuevas proyecciones revelan una intensificación de los mismos", dijo este jueves el Director de la Oficina de la OIT para América Latina y el Caribe, Jean Maninat.

Los especialistas de la OIT realizaron las nuevas estimaciones tras la difusión de proyecciones sobre una variación negativa en el PIB de la región por parte de la CEPAL (-0,3%) y del FMI (-1,5%), y la difusión de las primeras cifras sobre desempeño laboral en algunos países de América Latina.

Las proyecciones realizadas en el marco del Sistema de Información Laboral de América Latina y el Caribe (SIALC), con sede en Panamá, toman en cuenta también variables fundamentales para proyectar el desempleo urbano, como Tasa de participación urbana y Tasa de ocupación urbana, para una Población Económicamente Activa que se estima será de 217,6 millones de personas.

Las nuevas proyecciones de la OIT, que revisan a las presentadas en enero, indican que la tasa de desempleo urbano regional podría subir hasta entre 8,4 y 8,8 por ciento en 2009, dependiendo del comportamiento de las diversas variables en consideración. En números absolutos, esto significa que entre 2,3 y 3,2 millones de personas podrían sumarse a los 15,9 millones de personas desempleadas de 2008.

En 2008, la tasa de desempleo urbano fue de 7,5 por ciento, tras cinco años de descenso continuo impulsado por el buen desempeño de la economía. La tasa más alta en tiempos recientes se registró en 2003, cuando el desempleo urbano alcanzó 11,4 por ciento, en parte por las secuelas de la crisis asiática.

Maninat agregó que "si bien la mayor parte de los países de la región han puesto en marcha una serie de medidas anticíclicas para estimular la economía y suavizar los efectos sobre el mercado de trabajo, una parte de las mismas, como ser los mayores gastos en infraestructura, requieren de cierto tiempo para ser puestas en marcha en forma plena. Por lo tanto, el efecto de estas políticas se debería evidenciar en forma más clara en el segundo semestre".

Las estrategias anticrisis, agregó, deben apuntar a "evitar que los pronósticos se cumplan", por lo que llamó a redoblar los esfuerzos que se están haciendo en los países en alcanzar fórmulas que permitan la preservación del empleo a partir del diálogo social, con apoyo de políticas públicas. "La mantención del empleo es el objetivo prioritario en este momento, y en los sectores más afectados así como en las empresas, se debe explorar formas que permitan evitar los despidos", dijo Maninat.

"Algunos indicadores económicos comienzan a dar señales de que se habría tocado fondo, pero hay que tener en claro que para el mercado de trabajo los efectos son más largos. Las crisis anteriores nos han enseñado que el empleo y los salarios no se recuperan automáticamente detrás del PIB, por lo que estas materias deberán ser debidamente incorporadas en los acuerdos que se alcancen para repartir los costos del ajuste actual, dejando en claro cómo se repartirán también los beneficios de la recuperación futura".

El aumento del desempleo requiere que se refuercen las políticas de protección social. En este sentido, Maninat señaló que "varios de los países que cuentan con seguros de desempleo han hecho ajustes con el objeto de extender su cobertura e incrementar la duración de los beneficios en el período de crisis". Por otra parte, indicó que "también se están reforzando los programas de transferencias condicionadas y los de empleo de emergencia, de forma de dar un ingreso a los familias y trabajadores más vulnerables".

"Esta crisis encuentra a la región mejor que en anteriores oportunidades no sólo en su situación macroeconómica, sino también en su capacidad para enfrentar la crisis con diversas políticas de empleo y de protección social. Es necesario que los países aprovechen esta difícil coyuntura para fortalecer las instituciones laborales que cumplen esta tarea fundamental para la estabilidad social", concluyó.

Para contactar a la oficina de prensa de la OIT en América Latina y el Caribe:
Luis Córdova, cordova@oit.org.pe, +511 6150386, +511 989301246

Fuente: comunicado OIT